Con una sonrisa carismática y un violín, Mariana Lucía Menjívar Vega, se ha ganado un lugar en la Orquesta Sinfónica Juvenil de la Escuela Nacional de Música, en la sección de cuerdas.
Pero su gusto por el arte de la música viene desde que tenía tres años, cuando según relata Mariana su abuelo, el profesor de música José Manuel Menjívar, les cantaba canciones escritas por él mismo.

Mariana comenta que sus primeros pasos en la música fueron aprendiendo canto y piano, y a los nueve años optó por aprender violín, su actual instrumento, con el cual se desenvuelve de manera virtuosa.
Con el tiempo desarrolló su habilidad con el violín, y además a leer partituras o notas musicales. Además de destacarse en el arte de la música, es una estudiante aplicada del salesiano Colegio Santa Inés, de Santa Tecla, donde cursa noveno grado, con un promedio de 9.5.

«La música me ha ayudado mucho a llevar de forma equilibrada el estudio y el violín, en el colegio me dedico al estudio y a las materias básicas, y luego por la tarde en la Escuela Nacional de Música llevo materias vocacionales, de forma que no dejo en segundo lugar ni el estudio ni la música», explica Mariana.

Gracias a su talento con el violín y a su forma de ser tan aplicada fue seleccionada a través de una audición de la Escuela Nacional de Música, bajo el auspicio del Gobierno de El Salvador, y el Programa de Iberorquestas Juveniles y la Secretaría de Cultura de México, para representar al país en el Campamento y Gira Nacional de la Orquesta Sinfónica Infantil de México.
Según explica Mariana, el campamento incluye una gira de conciertos por seis estados de la república mexicana y culminará con una presentación en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México.







