Samaria Gómez ha estado en un largo tratamiento para la lesión de meniscos en la rodilla derecha. Prácticamente, la delantera de la selección nacional femenina mayor está jugando en un pie, pero el partido ante Costa Rica, por la segunda fecha de la fase de grupos de Copa Oro, requería de su aporte en la cancha.
No había tenido participación en la Copa Oro por la misma razón. De hecho, en la zona mixta confesó que el dolor que tenía era insoportable.
La delantera, que tras la Copa Oro se espera que se marche al fútbol ecuatoriano, dijo ayer que su regreso a las canchas no era como lo esperaba, a pesar de que luchó en ataque para buscar los goles.
«Darle las gracias a Dios por la oportunidad de volver a las canchas, quizás no de la manera que yo quería», dijo la atacante de El Salvador. Al mismo tiempo habló del duelo ante las ticas: «Sé que ha sido una derrota dura para nosotras. La actitud de algunas de nosotras ha sido muy buena: corrimos, la buscamos pero, al final, no la encontramos (la victoria). Lastimosamente no pudimos concretar las que tuvimos, ellas tuvieron dos y concretaron las dos. Al final esto es de trabajarlo, tenemos otro partido más y tenemos que hacer las cosas de la mejor manera», añadió la delantera que ha militado en Nicaragua, Francia Y Grecia.
Samaria no es de bajar la guardia y apela a hacer un buen trabajo contra Paraguay, a pesar de que el panorama está cuesta arriba.
«Sabemos que son dos golpes muy duros. Tenemos una reunión con todas mis compañeras, tenemos que levantarnos de este hueco, tener más humildad, concretar las que tengamos y, al final, esperar que se recuperen muchas también. Hay que seguir porque Dios nos puso aquí, así lo permitió», declaró la atacante.







