Con momentos de buen fútbol, la historia fue la misma en el debut de Hernán Darío Gómez con la Selecta, que perdió 1-2 contra Houston Dynamo, en el partido amistoso disputado la noche del miércoles.
El Shell Energy volvió a ser un mini Cuscatlán, con la invasión «Azul y blanco». Los aficionados salvadoreños fueron mayoría en este escenario de la ciudad especial, quienes metieron ambiente desde horas antes de que comenzará el partido en las afueras del estadio.
Mientras que, en la cancha sobrevivieron seis jugadores del último once que participo en el partido de Liga de Naciones ante Montserrat, en el que también fue el último juego a cargo del español David Dóniga: Tomas Romero, Brayan Tamacas, Jorge Cruz, Julio Sibrián, Darwin Cerén y Nathan Ordaz.
El esquema no cambió con el parado 4-3-2-1, sin un creativo nato, que fue lo que se le criticó al entrenador anterior. La diferencia estaba ahora en la intensidad en ataque, con la movilidad en diagonal.

Había un equilibrio en defensa y ataque, para llegar con variantes y defender ordenado. Una combinación de las dos hizo que la Selecta sorprendiera con el primer gol, tras la recuperación de Cartagena, prolongación de Ordaz a Henríquez, quien se animó con el tiro cruzado desde fuera del área, que hizo inútil el estiramiento del portero James Mauer (5′).
Pero la reacción del Dynamo tardó un minuto en llegar, cuando apareció la reacción del Dynamo con una volea desde fuera del área (6′), que sorprendió a Romero, quien se quedó parado.
El primer tiempo terminó parejo, con los dos equipos generando llegadas, pero los salvadoreños fueron un poco más profundos y con mayor peligro, entre los que estuvo una anotación de Ordaz anulada por fuera de lugar de Cerén, tras un tiro libre (17′).
En el banquillo, el más activo fue el auxiliar técnico Edgar Carvajal, quien no se sentó nunca, estuvo moviéndose al limite y muchas veces fuera del área técnica. Por su parte, el Bolillo actuó más paciente, por momentos parado y otras sentados. Solo observaba y por momentos daba alguna indicación.

En el segundo tiempo, Houston realizó varias modificaciones que fortalecieron al equipo, con el ingreso de los titulares, quienes exigieron más.
Para El Salvador llegaron Francis Castillo y Harold Osorio, quienes se pararon en el medio campo, el del Cádiz por la banda izquierda.
Una desatención defensiva costó el segundo gol del Dynamo, con un tiro libre convertido en centro, que definió solo Franco Escobar (73′).
De esto, la Selecta ya no se pudo reponer y la imagen más repetitiva fue la conversación entre Bolillo y su asistente sacando conclusiones.







