La selección nacional de El Salvador silenció anoche a toda una nación que no dudaba de un triunfo. Pero Guatemala terminó de rodillas hace como 25 años cuando Raúl Díaz Arce anotaba el gol de la última victoria en tierra chapina. Anoche fue Harold Osorio el héroe para dar tres puntos de 24 kilates.
En el estadio Cementos Progreso de la capital chapina vivió una auténtica fiesta digna de eliminatorias mundialistas. La afición cumplió en las gradas, ya que al margen de la polémica por la venta en tiempo récord de los 11 mil boletos disponibles, la afición del quetzal cumplió desde temprano con su parte, que era alentar a su selección.
Solo en el sector asignado para la afición salvadoreña cabía un alfiler, en el resto del estadio no porque tras más de dos décadas la selección guatemalteca volvía a una fase final clasificatoria a una Copa del Mundo, evento al que todavía no han asistido.
Pero ya con el balón rodando en la cancha, todo lo que adelantaron los técnicos en la previa se cumplió en la cancha: partido táctico, estratégico, pero sobre todo de un orden línea por línea casi perfecto, sobre todo de la Selecta que salió con un equipo titular que «Diario El Salvador» ya había adelantado en la previa y solo cambió un nombre en la zona defensiva (Jorge Cruz por Nelson Rodríguez).
Los 11 que salieron a la cancha salieron a rifarse este primer escaño rumbo a Norteamérica 2026. Entre la zona defensiva y el medio campo, el seleccionador nacional conformó una fortaleza defensiva, pero sin renunciar al ataque con la inclusión de Styven Vásquez, goleador firpense que pasa un buen momento y ahora al servicio de la Azul.
Esa formación salvadoreña del Bolillo Gómez, casi de corte militar equivocó pocas pelotas, se defendió bien y atacó cuando pudo, sobre todo por el corredor central y el costado derecho, pero de los pocos remates que se consiguieron ninguno fue a meta.

Así como a El Salvador le costó meter en apuros a su rival, Mario González solo fue exigido una vez en una pelota peligrosa al área desde la izquierda que nadie conectó pero casi se le mete al arco.
Así se fue un primer tiempo de dientes apretados, con pocas ocasiones claras de gol y con 45 minutos por delante para sacar al primer liderato del grupo A de la eliminatoria de Concacaf.
ENCHUFADO
Desde el inicio de la parte complementaria, Nathan Ordaz llegó a poner orden en ofensiva. El de Los Ángeles sabe su oficio y se puso a trabajar en el frente de ataque.
También habían llegado a la cancha Bryan Tamacas, de más experiencia por el carril derecho para juntarse con Ordaz y Herbert Díaz por Darwin Cerén que ya estaba amonestado.
A la Azul también le tocó sufrir los embates guatemaltecos, pero Súper Mario González volvía a ser el héroe nacional, como lo ha venido siendo en muchos partidos.
Se vino el tramo final del partido y llegó el minuto 78, cuando la Selecta ya manejaba los tiempos, Ordaz mandó un centro desde el tiro de esquina y apareció Harold Osorio para poner la pierna derecha y hundirla en el arco chapín.
Lo celebró todo El Salvador y las pocas gargantas de salvadoreños en el Cementos Progreso se amplificaron para festejar un gol que terminó dando el triunfo a la Azul que vuelve a soñar.







