Tres derrotas en casa han calado hondo en el ánimo que rodea a la selección salvadoreña de fútbol, y muchas voces han coincidido que la culpa, en primera instancia, no es del entrenador Hernán Darío Gómez, sino de toda una estructura que no ha definido un proceso real de selecciones nacionales.
Mauricio Alfaro, mundialista como jugador y como entrenador, es de esas voces que remarca que la palabra «proceso» debe comenzar a desarrollarse en el fútbol salvadoreño.
«Esto no es culpa de Hernán Darío Gómez, él solo tiene 6 meses, es una falacia, especialmente de quienes son los responsables del fútbol salvadoreño, dirigentes de los equipos y de la Fesfut. Ellos son los culpables», expresó.
Para Alfaro, es importante que se empiece un proceso real de selecciones nacionales, pero especialmente que los equipos de primera división asuman una verdadera estructura deportiva que genere y potencie talentos.
«Tenemos dos selecciones, la sub-17 y la sub-20, que irá a una Copa del Mundo, y que buscan clasificar a unos Juegos Olímpicos. Ese puede ser el comienzo del proceso, pero se necesita una verdadera estructura», mencionó.
«Acá puede venir el mejor técnico a dirigir a la selección, pero no nos va a llevar a un mundial porque no hay una buena base. (Luis Fernando) Tena (entrenador de Guatemala), tiene cuatro años de estar ahí, (Thomas) Christiansen (entrenador de Panamá) tiene casi igual, ellos si pueden soñar con un Mundial porque tienen un proceso, es lo que nos falta a nosotros», enfatizó.
Alfaro ha enviado mucha suerte a Erick Dowson Prado y Juan Carlos Serrano, entrenadores de la selección sub-20 y sub-17, y les pidió poner en alto el nombre de El Salvador. «Es una gran emoción estar en una Copa del Mundo, deben vivir ese momento, les deseo mucha suerte a ellos, y a los jugadores que van a tener esta oportunidad», agregó.







