Para cumplir con la ley Amor Convertido en Alimento, implementado por la primera dama Gabriela de Bukele, la Universidad de El Salvador (UES) promociona la lactancia materna en la comunidad universitaria.
Las autoridades de la UES reabrieron la sala de lactancia materna, que cuenta con dos cubículos para amamantar a los bebés y dos espacios para la extracción de leche materna. También se conformó el primer comité de lactancia materna, con el fin de garantizar una cultura de la lactancia dentro del campus universitario.
Los profesionales que integran el comité provienen de las carreras de enfermería, salud materno-infantil, educación para la salud, laboratorio clínico, nutrición, salud ambiental, fisioterapia y terapia ocupacional, y doctorado en medicina.

Karen de Polanco es quien -ad honorem- está a cargo de la sala de lactancia materna. Ella destaca que el enfoque de este espacio es ofrecer una atención integral, no limitarlo al hecho de amamantar o de extraer la leche.
«Nosotros no solo queremos que las madres vengan y amamanten a sus bebés, les ofrecemos algo diferente. Si detectamos que algo está mal, la podemos remitir al doctor que integra el comité, o si hay que revisar su dieta, lo hace la persona de nutrición», detalló De Polanco, quien es enfermera de profesión.
El marco normativo en El Salvador establece que las instituciones de educación deben crear salas de lactancia materna para su personal docente, administrativo y estudiantes que estén en periodo de lactancia.

La UES ha apostado por ampliar este recurso e integrar diferentes ramas de la salud, para que cada usuaria reciba una atención más especializada. La sala de lactancia materna está ubicada en el edificio de la Facultad de Medicina. El Gobierno busca que se abra al menos una sala de lactancia en cada facultad universitaria.
«Estamos empezando, tenemos dos semanas de estar funcionando, pero ya llevamos más de 20 consejerías y tenemos bastantes madres que vienen, todas se sienten más cómodas porque es más privado y tienen nuestro acompañamiento», agregó.
Una de las beneficiarias es Carolina López, quien llega todos los días a extraerse la leche y la conserva en uno de los refrigeradores para luego llevarla a su bebé que queda en su casa.
«Yo sí he aprovechado este espacio, porque antes tenía que hacerlo en el baño (extraerme leche), ahora vengo acá y puedo dejarla guardada para llevármela después. También me atienden y me dan la asesoría sobre la lactancia materna», expresó.
Actualmente, el personal de la UES está gestionando las acreditaciones necesarias sobre la formación en atención en lactancia materna y para ser un centro recolector, por lo que requiere de una inspección del Ministerio de Salud (Minsal) y del Instituto Crecer Juntos (ICJ), donde garantizan que la leche que reciban mantendrá los estándares de calidad que la ley requiere.

«Si consiguiéramos que cada facultad tuviera su propia sala de lactancia, podríamos recibir la leche y enviarla al banco más cercano, que es el hospital de la Mujer, pero para eso necesitamos tener todos los equipos de la cadena de frío y garantizar que la leche que se entregue mantendrá los estándares de calidad», explicó Karen de Polanco.
Otro eje en el que el comité está trabajando es la sensibilización dentro de la comunidad universitaria con relación a la cultura de la lactancia.
«Muchas madres no saben aún que el derecho a la lactancia existe, tanto para ellas como para sus bebés. Queremos darles a conocer que pueden venir a este espacio. Estamos trabajando por concientizar a los docentes que motiven a las estudiantes a venir», agregó.
La sala de lactancia materna de la UES fue parte de las remodelaciones que el Gobierno del presidente Nayib Bukele hizo durante los XXIV Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023.







