En total, «las detecciones de cruces irregulares de las fronteras exteriores de la UE disminuyeron más de una cuarta parte (26%) en 2025, alcanzando cerca de 178.000».
La cifra «corresponde al nivel más bajo desde 2021», indicó Frontex en un comunicado.
Según el comisario de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, los datos reflejan «el refuerzo de las fronteras exteriores y las asociaciones internacionales eficaces».
Los cruces irregulares que más disminuyeron son los de la ruta procedente de África Occidental (–63%), así como la de los Balcanes Occidentales (–42%) y la de las fronteras terrestres orientales, desde Bielorrusia hacia Polonia y los países bálticos (–37%), precisó Frontex.
Por el contrario, se registró un aumento del 14 % en el Mediterráneo occidental, alcanzando 19.403 personas.
España publicó sus datos específicos el 2 de enero, en los que daba cuenta de una notable reducción global -un 42%- de las llegadas irregulares en 2025.
El descenso se debió al derrumbe (-62%) de la ruta de África hacia las islas Canarias, en el Atlántico. Pero al mismo tiempo creció la ruta de Argelia a las islas Baleares -un +24,5%, de unas 5.900 personas en 2024 a alrededor de 7.300 en 2025.
Según Frontex, el número de personas que intentaron cruzar el Mediterráneo central bajó un 1%, mientras que en el Mediterráneo oriental la disminución fue del 27%.
Los intentos de cruzar el Canal de la Mancha, desde Francia a Reino Unido descendieron un 3%, sumando 65.861 personas.
A pesar de estos resultados a la baja, la agencia Frontex subraya que el flujo de personas que buscan llegar a Europa puede «desplazarse rápidamente de una ruta a otra, debido a los conflictos, la inestabilidad y las redes de traficantes».







