El Salvador se ha posicionado en el mundo por su diversidad cultural y gastronómica, siendo, sin lugar a duda, las pupusas la comida típica del país más popular a escala mundial. Las pupusas, declaradas como el plato nacional en 2005 por la Asamblea Legislativa, llegaron al mercado boliviano a través de una jornada gastronómica y cultural organizada por la Embajada de El Salvador en ese país sudamericano.
La promoción de este platillo es parte de las actividades que realiza la Red de Representaciones Diplomáticas y Consulares de El Salvador, por medio de las cuales busca promover la identidad y fortalecer los lazos de amistad con los países del mundo.

«Con este tipo de iniciativas apuntamos a fortalecer aún más los vínculos de amistad con el pueblo boliviano, a través de la promoción de nuestra gastronomía y del intercambio cultural», afirmó la embajadora de El Salvador en ese país, Ana Rivas.
En esta ocasión, la actividad buscó promover y posicionar el platillo salvadoreño en ese país. La jornada incluyó una clase magistral enfocada en esta exquisitez culinaria, desde una perspectiva cultural y tradicional, la cual se llevó a cabo en coordinación con el Instituto de Formación y Capacitación Laboral (Infocal) de Bolivia.
La actividad fue dirigida a un grupo de 27 estudiantes del último año del Técnico Superior en Gastronomía del Infocal, quienes sumaron una nueva opción a su libro de recetas. Además, al final de la clase obtuvieron un certificado de acreditación. La clase incluyó los pasos para la elaboración de la receta salvadoreña, ingredientes y consejos para la preparación, y sus respectivos acompañamientos, como son la salsa y el curtido.

Los estudiantes bolivianos tuvieron la oportunidad de preparar pupusas diferentes variedades; entre estas, de queso, frijol con queso y de chicharrón con queso, entre otras.
Durante la actividad, los organizadores proyectaron un capítulo de la miniserie «Las pupusas», una historia audiovisual de alta calidad creada por la productora MO Studios, dedicada a la riqueza culinaria salvadoreña, la cual también presenta aspectos de la historia, cultura, idiosincrasia y destinos turísticos, entre otros elementos que acercan a El Salvador.
Asimismo, los asistentes y estudiantes tuvieron la oportunidad de degustar una taza de café salvadoreño, otra delicia por la que el país es reconocido a escala global.







