Un pueblo hecho de piedras comenzó a surgir en 2016 en el valle del condado de Anji, de la provincia china de Zhejiang; se trata de una aldea producto del ingenio de Jin Weiping, quien tenía como filosofía de vida que cada persona viene al mundo con una misión; y la suya era construir Ranah Stone Valley.
Sunny Yu, vicedirectora del proyecto, contó que hace 10 años rodaron desde una montaña dos grandes piedras, y el propietario del terreno, Jin Weiping, las utilizó para comenzar a construir el pueblo, incorporando en el diseño pétreo flores de loto, inspirado en la piedra de los versos de Sinkong Shu, un poeta de la dinastía Tang. Weping escogió dicha flor para expresar su determinación en completar la misión.
El área de desarrollo es de 3,000 metros cuadrados, llena de rocas, materia prima para que a la fecha se cuente con edificios, paredes, paneles, caminos, casas, pisos de piedras debidamente cortadas y pulidas. En una década se han agregado una piscina, carpintería y otras estructuras que han sido reconocidas a escala internacional con premios en el área de arquitectura. En dicha labor de construcción se contó con el apoyo del Gobierno de la República Popular China y de los habitantes de la localidad.






Frente a las flores de loto hechas de piedras, cuyos troncos conforman los caminos de acceso al complejo, hay un gran estanque con lotos naturales. La estructura del edificio principal tiene 248 metros de largo de norte a sur, 13.9 metros de altura en su punto más alto y 1.8 metros de grosor en su punto más ancho, utilizando unos 2,000 metros cúbicos de piedra con el concepto central de respetar la naturaleza.
Las áreas principales son la Academia Shishang, la Sala de Cuentos, la Terraza Zuche, Prohi Puth, Terraza Dongshi, Cascada Central, Terraza de las Hogueras, Lago Yuanvang, Casa de Postas y Bosque de Estelas. Cerca del acceso principal se encuentra un área para acampar y espacios abiertos para realizar diversas actividades. Actualmente se construye otro edificio.
«Los lotos son símbolos de pureza. El Valle de Piedra de Ranah está construido en la aldea más antigua, rodeada de montañas y arroyos, y es considerado un lugar sagrado, con tierra, aire y agua limpios. Una flor de loto se usa para simbolizar el entorno ecológico natural del valle, que es un lugar de tres purezas», se lee al ingresar al complejo.
En 2018 el proyecto fue reconocido en la Bienal de Arte de Venecia, que es la exposición internacional más antigua y prestigiosa de arte contemporáneo, convirtiéndose el pueblo en un modelo de arquitectura de piedra moderna a escala mundial. Esta edición de la bienal tuvo como enfoque central proyectos arquitectónicos que priorizaban la calidad del espacio, la interacción humana y la conexión con el entorno.
Como el Valle de Piedra de Ranah, el condado de Anji cuenta con diversos proyectos de finalidad turística, visitados recientemente por un grupo de periodistas de Latinoamérica y Guinea Ecuatorial que constataron que el desarrollo moderno puede ser sostenible, amigable con el medio ambiente.







