Para llegar a la comunidad del caserío Solimán, en el cantón del mismo nombre, municipio de Coatepeque, Santa Ana, es necesario recorrer en un carro todoterreno un maltrecho camino de tierra y muchas cuestas por más de 40 minutos, desde la carretera que de Santa Ana conduce a San Pablo Tacachico.
Una comunidad de difícil acceso y en la que la mayoría de residentes, más de 200 familias, no han podido recibir la vacuna, debido a los problemas de transporte que enfrentan los habitantes para salir del cantón.
Todo ese recorrido hizo el personal del Ministerio de Salud (Minsal), encabezados por el titular del ramo, Francisco Alabi, para llevar a cabo hoy una jornada de vacunación anti-COVID-19 casa por casa, una nueva estrategia ejecutada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele para acercar los servicios de vacunación y abarcar más población en el proceso de inmunización.
«Es una estrategia de vacunación en la cual se va abordando casa por casa, se va ampliando la vacunación a todas las áreas del territorio, las zonas más lejanas. Se ha tenido un crecimiento bastante importante en la estrategia de vacunación que nos posiciona en un 60 % de la población inmunizada», detalló el ministro.
Mario Antonio Marroquín dijo que para acceder a este servicio debían salir hasta Coatepeque, Santa Ana o El Congo, lugares a más de una hora de camino, lo que les significaba, además de tiempo, gasto en pasajes para trasladarse.
«Esto está muy bien porque nos evita ir a gastar a otro lado. Les agradecemos de todo corazón porque es una oportunidad para todos y les decimos a las personas que no se han vacunado que aprovechen porque es una oportunidad para salvarnos de la COVID-19», dijo Marroquín.







