La primera imagen de Hamilton en la sede de la ‘Scuderia’ no podía corresponder más al cliché: traje negro, camisa blanca y corbata y a los hombros, un largo abrigo. El campeón británico posaba junto a un F40 vintage, delante de la antigua casa de Enzo Ferrari, fundador de la legendaria escudería del ‘Cavallino Rampante’. Una imagen minuciosamente preparada que traspasó el microcosmos de la F1.
En su primer día en Maranello, sede histórica de la marca italiana, el ‘King Lewis’ y la ‘Scuderia’ dieron un primer golpe de efecto con esa foto, publicada en enero en redes sociales.
En Italia, el campeón con siete coronas, igualado con Michael Schumacher, parece haber recuperado el entusiasmo, a menos de una semana del primer Gran Premio de la temporada, el domingo en Australia.
«Me siento lleno de vida y energía porque todo es nuevo», celebraba a mediados de febrero, durante su primera aparición pública oficial ataviado de rojo, en la inédita ceremonia de lanzamiento de la temporada.
El año pasado, Hamilton anunció para sorpresa general que cambiaría Mercedes por Ferrari en 2025, después de doce fructíferos años en la escudería alemana, donde logró seis de sus siete títulos mundiales, el último de ellos en 2020.
«Se vive y respira Ferrari»
Desde que se ha unido a la ‘Scuderia’, su «sueño de infancia», el campeón de 40 años no para de sonreír en cada una de sus apariciones, como si se tratase de un novato en su debut en la élite.
Durante su reaparición, Hamilton fue grabado mientras saludaba al personal de Ferrari con una sonrisa en los labios.
«Una cosa es ver todo esto desde fuera, pero cuando lo vives desde dentro es muy fuerte», celebró. «Es bastante increíble ver (…) hasta que punto esto apasiona a todo el mundo en los diferentes departamentos, la gente vive y respira Ferrari».
Sin olvidarse claro de los aficionados. «¡También están los ‘tifosi’», recuerda. «Es una experiencia que no habría podido imaginar».
Antes del británico, Ferrari ya ha contado con campeones del mundo, como Alain Prost, el español Fernando Alonso o Schumacher, convertido en una leyenda en las filas de la escudería italiana.
Pero para los expertos, nunca antes la llegada de un nuevo fichaje había generado tanta expectación.
Varios miles de aficionados se agruparon en enero alrededor de la pista Fiorano, cerca del cuartel general de la escudería, para ver las primeras vueltas de Hamilton al volante de un Ferrari.







