La hinchada naranja acabó la tarde del domingo con el ceño fruncido: Águila cayó 0-2 ante Municipal Limeño, y los jugadores que tenían el paladar amargo por el retraso de su salario, también trasladaron el sinsabor a su afición que les despidió en silencio.
Aunque hubo goles, inicialmente el juego fue excesivamente aburrido: generó una cascada de faltas y cayó en interrupciones constantes que le restaron no solo dinámica sino que redujo el duelo a la zona ancha y la acción tardó que llegara a la cocina.
Costó en demasía que la maquinaria que Daniel Messina paró sobre el césped del Juan Francisco Barraza engranara y la hinchada naranja debió esperar media hora para presenciar una llegada de peligro.
Fue un remate de tiro libre de Ronald Rodríguez y perfecto vuelo de Joel Almeida, bajo los postes, lo más emotivo que ofreció el encuentro a lo largo de 40 minutos. Antes, al 24′, Jefferson Valladares había sacado un tibio disparo a las manos de Benji Villalobos que ni siquiera sudó el uniforme en los 45 minutos iniciales.
Hubo demasiadas piernas en la zona ancha. El Águila puso un 4-4-1-1, pero con balón mutó al 3-5-1-1 porque Jairo Henríquez que formó como carrilero derecho, subía y Santos Ortiz se movía hacia dentro casi a la par de Gregory Díaz y Darwin Cerén que escoltaba a Blas Sosa en el ataque.

Los mantequeros, por su parte, apostaron por el tradicional 4-4-2 y la batuta en la zona ancha la llevaron Marvin Ramos y Elmer Bonilla que se multiplicaron para no dejar espacios y congestionar el tráfico del anfitrión que a la bajada del telón se fue silbado.
No les gustó a los migueleños ver la pizarra 0-1 cuando sonó el silbato para la pausa. Y es que Limeño aprovechó una sola ocasión clara para abrir la lata. Se internó por la izquierda el juvenil Jefferson Martínez y centró retrasado para que Javier Fermán definiera con un globito y venciera a Benji Villalobos, en el 44′.

De los camerinos Águila volvió tocado: quiso imponer condiciones, pero fue Limeño quien asustó y volvió a pegar. En el 47′, Benji Villalobos le quitó un remate a quemarropa a Fermán y 10 minutos más tarde, la acción del segundo gol cuchero tuvo los mismos protagonistas.
Aprovechó Fermán una mala salida de la zaga local, enfiló a marco y fue derribado por Villalobos, que luego, a pesar de su protesta, vería como Sebastián Julio le convertía el 0-2, al 57′. En reacción Messina quemó sus naves, pero no pudo evitar la derrota.







