Dos tiempos distintos jugaron Limeño y Alianza en el estadio Ramón Flores Berríos. El primero con escasas ocasiones de gol y un segundo donde sí intentaron hacerse daño, pero la pólvora estuvo mojada y los goles se quedaron en la recámara para el juego de vuelta, donde sí tiene que haber un ganador.
La ida de cuartos de final atrajo de nueva cuenta a los santarroseños al estadio de los mantequeros. No llenaron las tribunas, pero sí hubo una mejor asistencia para el duelo entre cucheros y capitalinos.

Pero en la cancha, el espectáculo no estuvo a la altura en los primeros 45 minutos. Faltó ambición de ambos lados para ir a buscar los goles. Se enfrascaron en un choque de medio campo, que ganó Alianza sin objeciones.
La posesión de pelota es un ingrediente importante para empezar a cocinar los goles, pero a los albos les faltó sazón por las bandas, donde quiso concentrar su juego. Pero por izquierda, Noel Rivera fue borrado por Leobardo Mendoza y por el otro extremo, los circuitos se quemaron antes de conectarse.
Los cucheros, por su parte, apelaron al pelotazo a Erik Correa, pero fue detenido por los centrales albos. Jordi Bonilla, por la derecha era el otro elemento que estaba para atacar, pero Alejandro Henríquez se encargó de mantenerlo lejos del área.

De ahí que fue hasta el minuto 34 que se dio la más clara del partido, y la única, cuando Jónathan Jiménez robó en el área y conectó con Óscar Rodríguez, quien le quemó los guantes a Julián Chicas. La pelota quedó suelta para Noel Rivera, pero su tiro fue suave y rechazado a media altura, justo para que Carlos Salazar, en el tercer intento, se lanzara de chilena, pero el tiro salió suave a las manos del portero.
Ahí se diluyó la opción de ver el primer gol, lo único que faltaba en Santa Rosa de Lima que disfrutaba de un clima agradable, atípico de la zona donde siempre predomina el calor, pero ayer tuvo una agradable brisa que los jugadores agradecieron y la afición disfrutó.
OBLIGACIÓN
El cierre del primer tiempo llegó con el sinsabor de que no parecía un partido de cuartos de final, pero por delante venían 45 minutos donde Limeño no iba a estar obligando a sacar una buena renta para ir el próximo fin de semana a a a jugar la vuelta en condición de visitante.
Bastaron unos pocos minutos para que Alianza avisara a través del Huevo Rodríguez que también sentía la obligación de sacar la victoria. El volante intentó dos veces colocar el el balón desde la parte frontal, pero le metió muy abajo el pie a la pelota y la mandó al parque las dos veces.
Los cucheros también ganaron presencia con la llegada al juego de Jesús Ramírez y Jefferson Valladares, pero nada inquietaba a Mario González que se sentía cómodo bajo los tres palos.
Ernesto Corti, técnico de Alianza, le respondió a su colega Jorge Rodríguez con la incorporación al duelo de Enrico Dueñas y Ányelo Rodríguez. Los entrenadores ya estaban sobre el tablero de ajedrez, buscando el mejor resultado posible.
La artillería la dejaron para el tramo final. Paolo Dantaz llegó primero y estuvo a punto de vencer a Mario González en el 80’, pero el achique fue efectivo. Clayvin Zúniga llegó al final, cuando en Alianza se había modificado todo el frente con Juan Carlos Portillo y Emerson Mauricio, pero los ajustes no rindieron lo esperado y el choque terminó sin goles, todo en suspenso para el juego de vuelta.







