«Ha muerto físicamente nuestro pastor, pero en nuestro corazón lo llevamos todos», expresó Leana de Sánchez, una salvadoreña que se congrega en la Nunciatura Apostólica de San Salvador.
Ella tuvo la oportunidad de asistir en 2019 a una audiencia con el papa Francisco, en Roma, Italia. La feligresa afirmó que se siente muy agradecida con el papa «por el amor tan grande que tuvo por El Salvador y por dejarnos a san Óscar Romero y a nuestros beatos mártires».
Leana relató que en 2018 tuvo la oportunidad de viajar a Roma para el acto de canonización de san Óscar Arnulfo Romero y en dicho evento pudo estar cerca del Santo Padre.
«Estuvimos en una audiencia y estuvimos bien cerca de él, así que le damos gracias a Dios por ese regalo tan grande. Mi mamá también tuvo la bendición de poder estar con él cuando el papa llegó a Washington. Estuvo bien cerquita», contó.
De acuerdo con Leana, su experiencia de estar cerca del papa Francisco le provocó muchos sentimientos y la sensación de estar bajo la presencia de Dios.
«Es el Vicario de Cristo en la tierra y esa presencia del Señor en él es palpable y se siente, no solo es un sentimiento, sino que es la presencia del Señor en él», narró.
Leana asistió ayer la santa eucaristía, que se llevó a cabo en la Nunciatura Apostólica, como parte de las misas de la Semana de Pascuas y en honor a la memoria del papa Francisco, quien falleció el pasado 21 de abril.
«Estamos acompañando aquí en la nunciatura las misas diarias abiertas para todo el país y dándole gracias a Dios por haber tenido un gran pastor», afirmó.
También, Liz de Nieto, una feligresa que se congrega desde 1998 en la nunciatura, asistió ayer a misa para agradecer por la vida y el legado del pontífice.
«El papa nos regaló tanto, como cada papa, con su carisma, pero el papa Francisco ha sido el papa humilde, el papa que nos enseñó a ser sencillos, a ser humildes, a llevar la esperanza a todo el que esté cerca y lejos de nosotros», afirmó.
Liz destacó que el legado que dejó el papa Francisco a la feligresía es la certeza de que hay esperanza, que no debe perderse y que debe llevarse a los que no creen o están alejados de la iglesia.
«Él [papa Francisco] está en el corazón de cada uno, no necesitamos verlo para sentirlo, para amarlo y para aprender de todo lo que nos ha enseñado», afirmó.
Por otra parte, monseñor Luigi Roberto Cona, nuncio apostólico en El Salvador, explicó que esta semana se está llevando a cabo una misa diaria a las 7:30 a.m., en la cual se hace una doble oración, en conmemoración de la semana de Pascua y otra por el papa Francisco.
Asimismo, recordó que las puertas del salón diplomático de la Nunciatura Apostólica están abiertas para todos los salvadoreños que quieran firmar o dejar un mensaje en el registro de condolencia por la muerte del papa Francisco. El lugar estará habilitado hasta el sábado de 9:00 a. m. a 6:00 p.m.
También, recordó que el próximo domingo a las 5:00 p.m. harán una misa exequial en la Catedral Metropolitana de San Salvador, con la presencia de la Conferencia Episcopal, sacerdotes, salvadoreños que quieran asistir y estarán invitadas las autoridades del país y el cuerpo diplomático.







