Desde mediados de abril, Guatemala enfrenta una de las temporadas lluviosas más destructivas de los últimos años, y de acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), entre el 19 de abril hasta la fecha, se han registrado 1,725 emergencias asociadas a las lluvias, dejando un saldo de 45 personas fallecidas, cinco desaparecidas y al menos 40 heridas.
El informe oficial también detalla que 24,392 personas han resultado afectadas, mientras que 4,860 fueron clasificadas como damnificadas, muchas de ellas tras perder sus viviendas. Un total de 121 personas han sido albergadas temporalmente, debido al colapso de sus hogares o condiciones de riesgo inminente.
Los daños a la infraestructura no han sido menores, se reportan 676 carreteras afectadas, 30 puentes dañados, cinco de ellos completamente destruidos, así como 25 edificios y 31 centros educativos que presentan distintos niveles de deterioro.
El sector agrícola también sufre estragos, donde siete comunidades reportan pérdidas en cultivos y 15 familias agrícolas han sido damnificadas.
En cuanto a las viviendas, 1,661 se encuentran en riesgo, 297 sufrieron daños leves, 4,375 moderados y 188 presentan daños severos. En total, más de 5,000 hogares han sido impactados directamente por la temporada lluviosa.
Alta Verapaz, epicentro de la tragedia
Los departamentos más afectados por esta crisis son Alta Verapaz (con 270 emergencias registradas), seguido por Guatemala (245), Escuintla y Suchitepéquez (ambos con 138). También figuran Quiché, Chiquimula y Zacapa entre los más golpeados.







