Tras la llegada de Alberto «Chochera» Castillo a la dirección técnica del equipo migueleño, la dirigencia de Águila deberá ponerse de frente a la tarea nada fácil de recomponer el camerino con la ayuda del timonel peruano.
Luego de renunciar a su cargo de estratega en la representación emplumada, el timonel argentino, Christian Domizi, habló con franqueza en cuanto a que había jugadores que querían jugar por su nombre nada más. El gaucho, por sus convicciones, decidió irse, luego de que tuviera algunas diferencias de criterio con los caudillos del nido, Gerson Mayén, Nicolás Muñoz y Benji Villalobos.
Ante eso, para la tarea de armonizar el vestuario de los naranja y negro, «Chochera», quien acumula tres años de no dirigir en el país, arranca con la ventaja de tener una buena relación con Villalobos, Muñoz y Mayén. A eso se debe sumar el rigor de la dirigencia migueleña, encabezada por Alejandro González, quien se apoya en primera instancia en el director deportivo, Alexánder Amaya del Cid.
El sábado, tras la salida de Domizi, González no dejó de preocuparse e indicó que hay cosas por corregir en el equipo de San Miguel. El dirigente dijo en ese momento en plática con este medio que el camerino de Águila se veía muy cerrado. «Esta situación preocupa en Águila. La afición no merece esto de parte de los jugadores», externó el vicepresidente emplumado.







