En la era de la IA, los centros de datos buscan mejorar su eficiencia energética y sostenibilidad. Ante este escenario, una de las estrategias clave es la reutilización del calor generado por los servidores, evitando su desperdicio y aprovechándolo para diversas aplicaciones.
De acuerdo con Vertiv, entre las principales aplicaciones de la reutilización del calor se encuentra la calefacción, que puede ser utilizada en edificios, viviendas y oficinas durante los meses más fríos.
«Esto permite reducir la necesidad de sistemas de calefacción tradicionales y así ahorrar energía y disminuir los costos operativos no solo para los operadores de centros de datos, sino también para el usuario final», destacó la empresa.
También puede ser utilizado para calentar agua doméstica, por ejemplo, en duchas y fregadores en el centro de datos o en los edificios cercanos. Además, este mismo mecanismo puede funcionar en procesos industriales que necesiten de agua caliente para su producción.
En la generación de electricidad también es funcional. «En algunos casos, el Ciclo Orgánico de Rankine (ORC) puede adaptarse para producir energía eléctrica por medio de la eliminación del calor proveniente de los centros de datos cuando se encuentra disponible a altas temperaturas (>80 °C)», indica la mima fuente.
En el área agrícola el calor puede reutilizarse para mantener las temperaturas de los invernaderos; así como en otros ámbitos como la desalinización del agua marina, el secado de madera y las granjas piscícolas.
Desafíos
La reutilización del calor en los centros de datos enfrenta el reto de equilibrar la oferta y la demanda térmica.
Durante el verano, se genera un gran excedente de calor que puede superar las necesidades de reutilización, mientras que, en invierno, la producción de calor es menor y puede no ser suficiente para su aprovechamiento, por lo que en algunos casos es necesario el uso de bombas de calor para aumentar la temperatura.
Otro factor clave es la proximidad de los edificios que podrían beneficiarse del calor residual. La infraestructura para transportar este calor a largas distancias puede ser costosa.
Mientras que, desde el punto de vista normativo, la Unión Europea ha comenzado a analizarla reutilización del calor como parte de su estrategia energética.
Según la Directiva de Eficiencia Energética (EED), los centros de datos con una capacidad igual o mayor a 1 MW deberán reutilizar su calor residual, a menos que se demuestre que es inviable económica o técnicamente.







