Omar Andrés Hernández, debido a que se gana la vida como vendedor, le había sido muy difícil poder colocarse la primera dosis de la vacuna contra la COVID-19.
«Es que, en verdad, uno se anima al ver que andan aquí [el personal de Salud] y saber que no tiene que esperar, hacer filas o hacer citas. Yo no quería, pero míreme, ya estuvo, dicen que protege [la vacuna contra la Covid-19]y hay que tener fe», manifestó el vendedor.
Él fue uno de los beneficiados de la jornada de vacunación casa por casa que llevó ayer el Ministerio de Salud (Minsal) a la colonia San Antonio, el centro comercial del mismo nombre y en los alrededores, en la ciudad de Zacatecoluca, La Paz.
Los trabajadores de salud, médicos y enfermeras recorrieron la zona en busca de personas que no tenían la primera dosis, pero también de los que les faltaba la segunda y que aún no se la habían aplicado.
Dinora Leticia de Saravia y su hija se dedican a vender agua y otros productos en el punto de buses frente al centro comercial, quienes en el momento decidieron protegerse del virus, en el caso de Dinora, pese a rumores que había escuchado y que le infundían temor.
«Si es para el bienestar del pueblo está bien, porque se dicen cosas, que uno se va a morir si se vacuna, pero consideró que si es para prevenir la salud de nosotros está bueno lo que el Gobierno está haciendo», comentó la madre luego de recibir la vacuna.
Asimismo, el taxista Farix Parada manifestó que a veces le toca trabajar de día y de noche, por lo que no había tenido tiempo para ir a un centro asistencial donde la estuvieran aplicando, pero que ayer tuvo la oportunidad de lograrlo.







