El segundo fin de semana del festival Coachella dejó uno de los momentos más comentados de esta edición: la inesperada aparición de Madonna durante la presentación de Sabrina Carpenter.
La artista regresó al escenario del festival tras casi una década de ausencia. Su última participación había sido en 2015, cuando sorprendió como invitada en el show de Drake, en una presentación que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Esta vez, Madonna volvió a captar la atención del público al aparecer mientras sonaban los primeros acordes de «Vogue», desatando la euforia entre los asistentes. Durante su intervención, interpretó algunos de sus temas más icónicos como «Like a Prayer», además de adelantar una canción inédita.
Se trata de un tema forma parte de Confessions II, su próximo álbum, que saldrá el próximo 3 de julio. El proyecto funciona como una secuela de Confessions on a Dance Floor, uno de los discos más influyentes de su carrera, y que marcará su regreso a la música tras el lanzamiento de Madame X.







