La Fiscalía General de la República (FGR) logró 2,677 condenas por violencia de genero en diferentes tribunales a escala nacional en el periodo comprendido del 1° de junio de 2024 al 31 de mayo de 2025.
La memoria de labores da cuenta que en el caso de la violencia sexual obtuvieron 2,239 sentencias; en el caso de violencia feminicida fueron 140; psicológica 129; física 124 y violencia patrimonial 45.
El julio del año pasado, en el marco del anuncio de la captura de más de 200 imputados por delitos sexuales, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, dijo que en El Salvador no se quiere a violadores y agresores sexuales en las comunidades.
«Sepan que si deciden faltar el respeto y atentar contra la integridad de nuestros niños o cualquier salvadoreño serán enviados a prisión. Todos serán procesados por la atribución de delitos sexuales, nos vamos a encargar de que ni un solo caso quede en la impunidad», indicó Villatoro.
El reporte de la Fiscalía General de la República detalla que del total de imputados presentados en la etapa inicial o de imposición de medidas, considerando todos los tipos de violencia contra la mujer, el 89% (7,078) corresponden a violencia sexual, física y psicológica, de los cuales al 54% (3,840) se les decretó instrucción, es decir que continuaron con el proceso judicial.
En cuanto a la audiencia preliminar o preparatoria se obtuvo un 77% (4,065) de resultados favorables para los intereses de la víctima (apertura de juicio, salidas alternas y condenas) y en contra de los imputados presentados en dicha etapa.
En la última parte del proceso judicial se procesaron a 3,245 imputados en los diferentes tipos de violencia contra la mujer, al 78% (2,523) de los imputados se le decretó un resultado a favor de la víctima, y un 15% (493) obtuvo absoluciones.
Agresor sexual es condenado
Entre los sentenciados está Wilmer Alexander Tejada Guardado, a quien el Juzgado Especializados de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres, Santa Ana, le impuso 48 años de prisión por cometer múltiples delitos sexuales contra dos menores de edad y su expareja.
Los abusos ocurrieron en 2019, en el distrito de Tacuba, Ahuachapán Centro.
La investigación reveló que el imputado violaba y agredía a las menores cuando se quedaban a solas y luego las amenazaba de muerte para que no le contaran a nadie lo que sucedía, por lo que preferían callar por temor.
Fue hasta 2020 que los víctimas confesaron lo sucedido a su progenitora, quien también sufría violencia por parte del imputado, y decidió finalmente interponer una denuncia ante las instancias correspondientes.
El Juzgado Especializados de Sentencia para una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres, Santa Ana fue el encargado de imponer la pena carcelaria.
El imputado fue capturado y procesado por los delitos de agresión sexual en menor o incapaz; violación en menor o incapaz agravada continuada; otras agresiones sexuales; expresiones de violencia contra las mujeres.







