Pese a que los índices de Seguridad mejoran cada día en El Salvador, las autoridades no han cesado su lucha de capturar hasta el último pandillero que puedan encontrar; día y noche se mantienen realizando patrullajes a nivel nacional.
Dicho accionar, solo en el periodo del régimen de excepción —desde el 26 de marzo de 2022 al 26 de octubre de 2025— ha permitido a las autoridades localizar y detener a 89,991 pandilleros.
Entre los capturados están jefes y cabecillas de pandillas, extorsionistas, homicidas, «postes», entre otros.
El régimen de excepción ha sido prorrogado en 44 ocasiones con el objetivo de continuar otorgando herramientas legales a las fuerzas de seguridad para seguir el combate a las pandillas. La última aprobación de extensión de esta medida con vigencia de 30 días inicia el 2 de noviembre y finalizará el 1 de diciembre.
Durante este periodo, además de las capturas, las autoridades también han debilitado a diversas estructuras criminales con la incautación de 5,094 armas de fuego de diferentes tipos, entre estas: pistolas, revólveres, fusiles, ametralladoras, escopetas, carabinas, granadas y otras; 11,713 vehículos como autos, motocicletas, microbuses, mototaxis y otros. También, más de $5,200,000 en efectivo, droga valuada en $1,332 millones y más de 23,550 celulares.
El régimen fue solicitado por el presidente, Nayib Bukele, luego de un alza de homicidios cometidos entre el 25 y 26 de marzo de 2022, que ascendió a 76 crímenes contra la vida. Desde ese momento, El Salvador mantiene disposiciones legales que permite a policías y soldados reforzar su accionar en busca de pandilleros.
Para el Gabinete de Seguridad, la disposición legal ha sido catalogada como «la mejor herramienta» para desarticular a las pandillas en el país y han reiterado que no descansarán hasta «sacar de las calles al último pandillero que siga haciendo daño a la población».
Para ello, el diputado Caleb Navarro, de Nuevas Ideas, ha dicho que aprobarán el régimen las veces que sea necesario. «Hay pandilleros remanentes, importantes, de alta peligrosidad, que no se han capturado. Por eso la necesidad de seguir prorrogando el régimen de excepción.







