Como parte de los esfuerzos que ejecuta el Gobierno del presidente Nayib Bukele para proteger las zonas boscosas del país, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) construyó 570 kilómetros de brechas cortafuego en Áreas Naturales Protegidas (ANP) en 2024.
El objetivo es fortalecer el manejo de incendios en zonas vulnerables y de esta manera garantizar la conservación de la vegetación y las diferentes especies que habitan en la zona.
Las brechas cortafuegos consisten en la corta y el retiro de vegetación en franjas perimetrales e internas de las áreas reforestadas y boscosas. Estas contribuyen al establecimiento de la línea de control en el caso de que ocurra un incendio forestal. Además, sirve como una barrera para evitar que las llamas avancen y consuman más hectáreas de los terrenos.
«Las brechas cortafuego son una medida clave para evitar que las llamas se propaguen», indicó la institución en la red social X.
Las acciones forman parte del Protocolo de Monitoreo y Atención de Incendios en Áreas Naturales Protegidas y Zonas de Amortiguamiento, que la institución activa cuando se establece la época seca.

El MARN destacó la importancia de la prevención para evitar o minimizar la incidencia de incendios forestales, así como pequeños conatos que se conviertan en incendios de grandes magnitudes, ya que ocasionan pérdidas importantes en la cobertura boscosa y biodiversidad. El propósito es conservar los servicios ambientales que brindan a la sociedad.
El Salvador dispone de una cobertura forestal de 37.9 %, constituido por bosque latifoliado, que hace referencia a los árboles o arbustos considerados frondosos por sus hojas anchas, café bajo sombra, bosque de coníferas y manglares, según el Inventario Nacional de Bosques, los cuales están en riesgo con la ocurrencia de incendios forestales.
«Cerca del 30 % de los incendios forestales se originan en quemas agrícolas y con los vientos nortes el riesgo crece. Toma acción, evita quemas y ayuda a proteger nuestro entorno», resaltó el ministerio. En el marco del Plan Fin de Año, del 12 al 29 de diciembre, las instituciones atendieron 228 incendios, de los cuales 104 fueron en maleza y cuatro forestales.
«En El Salvador, el 99 % de los incendios son provocados por los seres humanos, por descuido, negligencia o intencionales», detalló la institución.
Medio Ambiente recomienda a los agricultores evitar la quema de rastrojos o cualquier residuo en período de fuertes vientos.
Otras actividades que pueden ocasionar incendios son la quema de basura, fogatas sin supervisión, tirar colillas en zonas boscosas y la extracción de colmenas, así como cualquier actividad con fuego sin tomar las medidas de precaución.







