El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) cuenta con nuevas herramientas especializadas en el análisis y la gestión de información satelital sobre El Salvador.
El «nowcasting» es una de estas herramientas y consiste en la recopilación de información generada por el satélite GOES 16 de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) para emitir pronósticos del tiempo a corto plazo para un máximo de seis horas.
También recibe información de ocho radares distribuidos en el país, de los observadores locales y de las estaciones sinópticas en Santa Ana, San Miguel, Ilopango, La Unión y Nueva Concepción, donde se obtienen datos sobre la nubosidad, la velocidad del viento, la humedad y la presión.
«Solo mediante el uso de imágenes satelitales actuales sabemos qué ocurrirá entre una o dos horas, especialmente en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), que es donde se genera más impacto. Por lo tanto, “nowcasting” nos ayuda a pronosticar situaciones puntuales como predecir la intensidad de la tormenta, si trae actividad eléctrica, o los vientos», indicó Josabeth Mata, auxiliar de pronosticador del MARN.
El trabajo del «nowcasting» se complementa con los datos de las estaciones telemétricas sobre el suelo, lo que permite conocer la cantidad de lluvia acumulada y cuánto puede subir el nivel de un río.
Al integrar toda la información, el ministerio cuenta con datos claves que comparte vía radio con Protección Civil y otras instituciones de primera respuesta, para que actúen de forma inmediata en la prevención de desastres, hagan evacuaciones o movilicen personas en riesgo. Esta información también se comparte con la población por medio del sitio web del MARN y las redes sociales.

«Con base en estos datos se pueden generar advertencias sobre eventos súbitos. La condición atmosférica está cambiando constantemente y los pronósticos a corto plazo permiten informar cómo se está comportando en tiempo real la condición climática», resaltó Mata.
CUBO DE DATOS
La segunda herramienta es el cubo de datos. Esta consiste en una plataforma informática que procesa e integra información proveniente de imágenes satelitales de manera masiva y escalable.
Los tres satélites que alimentan al cubo de datos del MARN son el TerraModis, Landsat y Rapideye, los cuales envían diversas imágenes e información de El Salvador de forma periódica, y esta herramienta se encarga de almacenarlas, depurarlas y organizarlas. Estos tres satélites son los de uso estándar a escala internacional y son de acceso libre para uso científico, académico e institucional.
Los datos están disponibles en el sitio D3.snet.gob.sv para consulta y descarga de estudiantes, investigadores o especialistas. Además, se usan en el MARN para la gestión ambiental y de riesgo de desastres, como identificar áreas de pérdida o ganancia de vegetación, áreas quemadas, zonas agrícolas, índices boscosos, desarrollo urbano, entre otros. Estos datos también se comparten con Protección Civil y Bomberos.
Los productos que se obtienen con el cubo de datos son índices espectrales y de temperaturas superficiales generadas en una de las capas que identifica el satélite.
«El año pasado desarrollamos un proyecto con vulcanología [del MARN]. Ellos definieron las zonas de los volcanes para identificar los cambios de temperaturas que se registran cuando inicia una actividad volcánica. Se crearon zonas predeterminadas y los datos calculan el promedio de temperatura diaria», explicó Jaime Roberto Clímaco, especialista en desarrollo y sistemas de información geográfica del observatorio del MARN.
De acuerdo con el experto, el principal beneficio de esta herramienta es que agiliza la sistematización y el procesamiento de las imágenes, porque un usuario común podría descargar todas las imágenes de los satélites, pero tendría que hacer manualmente el proceso de depuración y transformación. Esto puede tomar cuatro horas por imagen, mientras que el cubo de datos lo hace de forma automática.
Durante el primer año de funcionamiento del cubo se consiguieron los datos históricos generados por dos satélites y se reunieron más de 20 terabytes de información. Cada año aumentará tres terabytes con los datos que recopile.
Las proyecciones a corto plazo son agregar la información histórica de otros satélites y promover la plataforma para que la utilice de forma orgánica la población.







