La migración irregular de El Salvador hacia Estados Unidos ha disminuido durante la administración del presidente Nayib Bukele, destaca un análisis en «The Washington Post», que reconoce los esfuerzos en seguridad y transformación del país.
«La migración desde El Salvador ha disminuido en los últimos años bajo el presidente Nayib Bukele, quien ha generado tanto elogios como críticas por una férrea campaña contra las pandillas», indica el medio en su investigación.
«El Salvador ha pasado de ser uno de los países más peligrosos de América Latina a uno de los más seguros, y menos salvadoreños se están yendo», señala el medio.
El Salvador es el país del Triángulo Norte con menos flujos migratorios irregulares de los años fiscales de 2021, 2022, 2023 y lo que va de 2024, según las estadísticas de los encuentros registrados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, en inglés).

Unas de las principales razones por las que los salvadoreños deseaban refugiarse en Estados Unidos era por la violencia generada de las pandillas. Muchos escaparon de las extorsiones y del peligro por los homicidios. Ante este contexto, el 20 de junio de 2019, el presidente Bukele lanzó el Plan Control Territorial, para desarticular y combatir a los grupos delictivos.
Para reforzar las medidas de seguridad y frenar un repunte de asesinatos, en marzo de 2022, la Asamblea Legislativa decretó el régimen de excepción, a petición del Gobierno. Esta estrategia ha sido prolongada varias veces para mantener el orden.
Luego, el 31 de enero de 2023, el Ejecutivo presentó el Centro de Internamiento de Terroristas (CECOT), en el municipio de Tecoluca, departamento de San Vicente, una cárcel de máxima seguridad para que los pandilleros paguen por sus delitos.
Actualmente, El Salvador ha recuperado la seguridad con más de 600 días sin crímenes desde que asumió el presidente Bukele asumió el poder en junio de 2019. En lo que va de 2024, la Policía Nacional Civil (PNC) reportó más de 130 días sin asesinatos.

Esta apuesta ha permitido el surgimiento de nuevos proyectos, como el Programa de Movilidad del ministerio de Relaciones Exteriores, con apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés), para que con la seguridad, empresas estadounidenses deseen contratar temporalmente mano de obra salvadoreña. Cancillería se encarga del reclutamiento para Estados Unidos y el ministerio de Trabajo para Canadá.
Este proyecto ha dinamizado la economía de las familias, así como la reducción de las cifras en los flujos migratorios irregulares en la frontera sur de EE.UU.
Además, la administración ha restaurado espacios de esparcimiento y ha generado oportunidades en educación y cultura. Los Centros Urbanos de Bienestar y Oportunidades (CUBO) ofrecen áreas de lectura y actividades.
Incluso, el Departamento de Estado de Estados Unidos reconoció el trabajo del Gobierno de El Salvador por combatir la trata de personas y elevó a nivel 2 al país en el Informe 2024 sobre la Trata de Personas.
Riesgo de cruzar sin la regla
A través de los proyectos, las autoridades salvadoreñas promueven la migración segura, ordenada y legal, para evitar que la población se pongan en riesgo. Y es que una vez detenidos por la CBP, o son deportados, según su nacionalidad, o tienen que esperar por años audiencias para sus casos de asilo, las cuales definen su permanencia o no en Estados Unidos.
Cerca de 3 millones de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos de manera irregular desde 2014 tienen casos activos en el sistema de tribunales estadounidenses, de acuerdo con el análisis del Post, con datos de la CBP.
Además, solicitar asilo en Estados Unidos se ha vuelto cada más complicado.








