La liga norteamericana (MLS) cierra este sábado su temporada regular con una intensa pugna por mejorar posiciones para los playoffs y Lionel Messi aspirando al doblete en los grandes reconocimientos individuales: la Bota de Oro y el premio MVP.
En este curso puede erigirse como el primer futbolista que revalida el galardón en las tres décadas de vida de la MLS y también en el segundo en poseer dos MVP en su vitrina, acompañando al serbio Preki (1997 y 2003).
«No hay ningún tipo de dudas» de que Messi es el MVP, dijo su entrenador, Javier Mascherano, en su conferencia de prensa del viernes. «Incluso dando la ventaja de haber jugado bastante menos partidos que el resto».
«Podríamos medir a Leo solamente con los datos, y es el mejor, pero va más allá de eso», apuntó. «Es lo que refleja en la cancha, la importancia que tiene dentro del equipo y, sobre todo, lo que hace disfrutar a todos los que tiene la posibilidad de verlo».

La Bota de Oro al máximo goleador de la liga norteamericana sí sería una novedad en el incomparable palmarés del capitán albiceleste, ganador en su carrera de un récord de ocho Balones de Oro.
Antes de la jornada final del sábado, Messi encabeza la lista de artilleros con un excepcional registro de 26 goles en 27 partidos, superando en dos dianas al gabonés Denis Bouanga (Los Angeles FC) y en tres al inglés Sam Surridge (Nashville).
El argentino lidera la carrera a pesar de que ha disputado tres y seis jornadas menos que Bouanga y Surridge, respectivamente.
«Si podemos ayudar a Leo a ganar la Bota de Oro, sería fantástico», anticipó Mascherano. «Intentaremos hacer todo lo posible para ayudarlo».







