Le sobró un tiempo al anfitrión. A Metapán le bastaron los primeros 45 minutos para poner de rodillas a un Municipal Limeño que solo pudo dar pelea y jugar de tú a tú los primeros 30 minutos y los 10 finales, pero no le alcanzó para sumar: cayó 3-2.
La fiesta y baile de Jomal Williams y compañía arrancó a la media hora. Hasta antes de eso jaguares y chicharroneros habían protagonizado un duelo parejo, disputado y de dominio alterno de balón, pero muy pobre en emociones.
Cuando el testarazo del trinitense que abrió la lata para el 1-0, a los 30 minutos y medio, los cementeros habían probado suerte con un zapatazo de Kevin Reyes que el meta Ricardo Funes alcanzó a desviar hacia el tiro de esquina (3’).

Y Limeño replicó, al 12’, con un remate de Marvin Ramos que en su intento por colocarlo en el ángulo disparó desviado y privó a los suyos del gol. Luego Williams desperdició de zurda un servicio desde la derecha.
El encuentro había entrado un trámite aburrido, pero de la nada Jomal Williams, de cabeza, le sacó petróleo a un centro desde el corredor derecho y colocó leña seca para atizar el fuego e inyectar emociones al duelo.
El gol desamuebló la mentalidad táctica de los mantequeros, y solo cuatro minutos más tarde Julio Amaya envió una pelota que fue cogida en volea por Isaac «El Clavo» Portillo y la clavó en el ángulo.
El castigo, el 2-0, aturdió más a los pupilos de Jorge «Zarco» Rodríguez que luego tratarían de reaccionar, pero en otra acción por derecha Reyes se coló hasta la concina y envió un centro retrasado para que Jhonatan Urrutia se encargara de inflar la red, 3-0, (44’).
El complemento parecía que sería de trámite, pero los jaguares bajaron revoluciones y permitieron que Limeño descontara y les pusiera nervioso.
Érick Correa, al 79’, maquilló el resultado con el 3-1 y le inyectó una bocanada de aire a los cucheros para los 10 minutos finales en los que de nueva cuenta, Correa, 90’, hizo el 3-2 y obligó a los locales a terminar pidiendo el tiempo.







