La Liga de Naciones de la Concacaf cerró su telón en tierras estadounidenses con la final entre México y Panamá, y teniendo el SoFi Stadium como el escenario para disputar el trofeo regional. Los mexicanos se proclamaron monarcas con un 2-1 dificultoso.
La selección azteca, que vestía un uniforme en negro con vivos en dorado, asestó el primer golpe al minuto 8, con un error del cancerbero panameño Orlando Mosquera en la búsqueda de un balón aéreo que se encontró Raúl Jiménez para mandarla a guardar entre los cordeles.
Panamá empezó a reenfocar su estrategia, y apostó por las llegadas en las bandas, con un José Luis Rodríguez y Cecilio Waterman como orquestadores que dirigían a la marea roja.
Los canaleros tocaban la puerta mexicana pero el portero Luis Ángel Malagón repelía los ataques, y mantenía en cero su portería.
La insistencia canalera se vio recompensada al filo del cierre de la primera mitad, cuando en un centro se decretó penal por una patada mexicana. La jugada fue vista en el VAR previamente.
Adalberto Casrrasquilla tomó el balón y definió por encima del portero Malagón para poner el empate.
Con la segunda mitad en marcha, México enfocaba su batería de ataque en sus delanteros Raúl Jiménez y Santiago Giménez, pero Panamá aguantaba la presión.
Los mexicanos tuvieron mejor posesión del balón, y lograron encerrar a Panamá en su propio reducto, proponiendo más llegadas claras.
En una jugada infantil, Panamá regaló un penal a la escuadra mexicana por toque de balón con la mano, justo cuando el cronómetro estaba en el tiempo agregado.
Raúl Jiménez se convirtió en el verdugo canalero y de forma fría anotó el tanto del triunfo y del primer campeonato azteca en la Liga de Naciones de Concacaf.
Canadá, tercero
El equipo de la hoja de maple venció al anfitrión Estados Unidos con un 2-1 que les deja el tercer lugar como premio de consolación.
Tani Oluwaseyi y Jonathan David dieron la victoria canadiense, y Patrick Agyemang puso el empate parcial de las barras y las estrellas.







