México cumplió al iniciar la Copa Oro con una victoria contra República Dominicana. Lo que quizás nadie esperaba fue que fuera 3-2 y que golpea la imagen del Tri, que ya venía un poco tocado hacia este torneo.
Un partido bastante raro para los mexicanos, en el Sofi Stadium en Inglewood (California), comenzando de que no contaron con el número de aficionados que se esperaba. Fue raro ver un escenario de fútbol en Estados Unidos, sin ser llenado por los aztecas. Pero la mayoría prefirió quedarse afuera, lejos del Sofi Stadium, participando en las marchas de protestas por las deportaciones del presidente de este país, Donald Trump y que han marcado a esta competición.
Eso quizás pudo haber afectado a los jugadores mexicanos, a quienes algunos les costó entrar en el partido y no mostraron superioridad en el trámite del partido.
El primer gol de los aztecas tardó 44 minutos, después de que no habían tenido ninguna aproximación clara para haber abierto el marcador y luego, también, de sufrir con algunas aproximaciones de los caribeños.
Sin embargo, tras un tiro de esquina, Edson Alvarez adelantó al Tri al ir a buscar la pelota y definir de cabeza, ante la pasividad de los jugadores dominicanos.
Eso mejoró un poco el ambiente de los mexicanos, quienes unos minutos antes habían silbado a su selección. Pero la alegría tomó fuerza cuando al 47′, Raúl Jiménez marcó el segundo, con un tiro cruzado de derecha.
La sorpresa de República Dominicana comenzó con el tanto de Peter Federico (50′), quien se perfiló y definió de izquierda. Volvían las críticas, cuando César Montes de rebote ante el cabezazo de Álvarez, definió y convirtió el tercero de los mexicanos (53′).
Los dominicanos volvieron a ponerse a tiro de empate, en el 67′, Edison Azcona convirtió con un tiro potente, que tuvo un pequeño desvío para anotar el segundo de los caribeños.
Esto hizo que el final del partido se viviera un cierto dramatismo, ya que cada aproximación de los dominicanos era de sufrimiento, pero ya no les alcanzó para igualar el resultado.







