Mikey Madison sorprendió al llevarse el Oscar a mejor actriz este domingo en Hollywood por su protagónico en «Anora», en la que interpreta a una estríper que vive un tórrido romance con un heredero ruso en Nueva York.
Para Mikey Madison, la primera vez definitivamente trae suerte.
La estadounidense de 25 años ganó el domingo el Oscar a la mejor actriz por su primer papel en una gran película, «Anora», en la que cautivó al público como una desafiante trabajadora sexual que impulsivamente se casa con el hijo de un oligarca ruso y aprende duras lecciones sobre la división entre ricos y pobres.
Madison logró un gran éxito de crítica en la película de Sean Baker, que conquistó por primera vez a la audiencia en el festival de Cannes, donde ganó la Palma de Oro.
Fue quizás la ganadora más sorprendente de la noche, superando a la gran favorita Demi Moore («La sustancia»), Fernanda Torres (Aún estoy aquí), Cynthia Erivo («Wicked») y Karla Sofía Gascón («Emilia Pérez»).
«Esto es un sueño hecho realidad», dijo Madison, al recibir su estatuilla.
«Anora» cuenta la historia de Ani, una trabajadora sexual que se gana la vida en clubes de lujo de Manhattan.
Su suerte parece cambiar cuando conoce a Ivan, un joven que resulta ser el hijo de un oligarca ruso.
Ivan sumerge rápidamente a Ani en su vida de fiestas, drogas y sexo y, durante un impulsivo viaje a Las Vegas, se casa con ella.
Pero el rápido matrimonio indigna a los padres de Ivan, que llegan a Nueva York para deshacer la unión.
Ani se ve obligada, junto a un grupo de matones que trabajan para los padres de Ivan, a emprender una alocada búsqueda para encontrar al marido fugitivo por la Pequeña Odessa de Brooklyn (Brighton Beach).
Al encontrar al joven, harán además un incómodo viaje de vuelta a la Ciudad del Pecado para anular el matrimonio.
Madison entrenó durante tres meses para dominar el baile en la barra y frecuentó clubes de sexo para documentarse sobre el papel.
También perfeccionó su acento de Brooklyn y aprendió ruso básico.







