La estrella del Liverpool Mohamed Salah regresó al equipo este sábado contra el Brighton, como suplente y entrando en juego en el minuto 26, cuatro días después de haber sido apartado en la Liga de Campeones tras sus explosivas declaraciones de hace una semana.
El egipcio habló sin pelos en la lengua el pasado sábado en Leeds (3-3) tras un tercer partido consecutivo empezando en el banquillo, una racha de suplencia inédita para la leyenda de los Reds, autor de 250 goles en 420 partidos con el club.
Sus declaraciones llevaron al entrenador Arne Slot a apartar al extremo para el partido de la Liga de Campeones contra el Inter de Milán, ganado 1-0 el martes en Italia.
Salah denunció una situación «inaceptable», unas «promesas» no cumplidas por el club tras la renovación de su contrato en abril y afirmó no tener «ninguna relación» con el entrenador.
También sugirió que el partido contra el Brighton podría ser el último que juegue con el Liverpool.
Este sábado en Alfield, Slot recurrió a Salah en el minuto 26 después de que el lateral derecho Joe Gomez saliera por lesión. El húngaro Dominik Szoboszlai pasó a la defensa y el egipicio ocupó su plaza en el ataque.
El delantero de 33 años partirá después a Marruecos para disputar la Copa de África con Egipto.
El viernes Slot anunció que iba a hablar con el jugador antes de decidir si formaría parte del grupo para la 16ª jornada de la Premier League.
Para este partido, el neerlandés no cuenta, entre otros, del extremo izquierdo Cody Gakpo.
Anunciado como duda, el delantero centro Alexander Isak fue suplente, mientras que el francés Hugo Ekitiké titular.







