La boy band del momento en Latinoamérica, Morat, trae a El Salvador su gira Antes de que Amanezca / los Estadios, una velada para dejar atrás las preocupaciones y los afanes del día a día, ponerse las pijamas y cantar pensando en hacer realidad hasta los sueños más intensos.
Nosotros estamos acostumbrados a verlos en el escenario siendo estrellas, pero ahora los queremos conocer detrás del escenario. Yo me vine con el outfit para el concierto, ya estamos listos, pero ¿me pueden explicar por qué el concepto de pijamas?
Martín Vargas. El tema de las pijamas viene porque esta gira está como construida y conceptualizada a partir de un trabajo discográfico que lanzamos a finales del año pasado, que se llama «Antes de que amanezca», que básicamente relata una noche de sueños y habla como muchas veces antes de uno despertarse, pues, dicen que son los momentos donde los sueños son más intensos.

Entonces al conceptualizar la gira a partir de allí, un poco la invitación era decirle a la gente que viniera a pasar con nosotros, en efecto, una noche de sueños, de dejar un poco las preocupaciones y los afanes del día a día fuera del concierto, y qué mejor que irse en pijama, soñar. Vale aclarar también que la idea y lo que hemos visto a medida que la gira va avanzando es que las pijamas no siempre son literalmente pijamas, sino que la gente como que ha cogido la inspiración de este tipo de estética y la ha hecho suya. Nos hemos encontrado unos outfits increíbles. Estamos muy felices y emocionados de ver a El Salvador con qué nos sorprende.
Estamos emocionados por escucharlos cantar este 26 de octubre en el estadio Cuscatlán. ¿Qué esperan ustedes del público salvadoreño?
Juan Pablo Isaza. Bueno, esperamos sobre todo que sepan nuestra más reciente canción. Yo creo que ese es como el chequeo máximo que uno hace cuando llega a un país en la mitad de una gira y, pues, después de que uno estrenó música recientemente.
En nuestro caso, lanzamos el segundo sencillo, la segunda canción de lo que va a ser el quinto disco, se llama «Por si no te vuelvo a ver». Claramente ya hace parte fundamental del concierto. Entonces esperamos que nuestro público salvadoreño se la sepa para que cantemos juntos.
Sabemos que no es la primera vez que están en El Salvador, siempre tenemos el honor de que nos incluyan en sus giras. ¿Qué les ha gustado más del país de todas las veces que han venido?
Simón Vargas. Las pupusas. Siempre hacemos revuelo para que haya pupusas. Además, porque las pupusas son como primas de la arepa de alguna manera, y eso nos encanta, porque hay una conexión.
Sí, totalmente. Creo que esa es una de las cosas que cuando uno va de gira por Latinoamérica, una cosa bonita, como que hay ciertos hilitos que conectan todo el continente que a veces no son tan obvios. Uno de los cuales, por ejemplo, es esto de que del norte al sur hay algún tipo de tortilla de maíz, o pupusa, arepa, cachapa, lo que sea. Eso es transversal. Y eso nos hace sentir parte de una comunidad más grande, se siente al continente latinoamericano muy fuerte. Eso es bonito.
Necesito preguntar: ¿con cuchillo y tenedor, o con las manos?
Martín Vargas. Con las manos.
Juan Pablo Isaza. Qué es con cuchillo y tenedor. ¿Es mal visto?
No, no, no es que sea mal visto.
Juan Pablo Isaza. Lo que pasa es que es muy elegante.
Martín Vargas. Cuando veo una pupusa me dan ganas de agarrarla con las manos. Bueno, en El Salvador ustedes tienen una base de fans muy amplia. Sabemos que ustedes se conocen desde los cinco años, incluso dos son hermanos.
Quiero preguntarles ¿cuál es el momento más significativo o especial para ustedes como banda durante todos estos años?
Juan Pablo Isaza. Qué difícil.
Juan Pablo Villamil. El momento en el que llegó Martín a nuestras vidas.
Juan Pablo Isaza. Creo que me acuerdo de uno muy significativo, que es imposible escoger uno, pero te podemos de pronto intentar hacer un top tres.
Juan Pablo Isaza. Uno muy significativo creo que fue el lanzamiento de nuestro primer disco; o sea, cuando por fin consolidamos un grupo de suficientes canciones como para llamarlo un disco. Eso fue muy emocionante para nosotros.
Juan Pablo Villamil. Y esta gira tiene que estar ahí también. Probablemente, el concierto en Bogotá, pues, por ser nuestra casa, tiene un significado especial. Pero, en general, esta gira para nosotros está siendo un momento que tendría que estar en ese top de momentos históricos para nosotros y emotivos.
Juan Pablo Isaza. El concierto en el estadio de nuestra ciudad creo que también tendría que ser parte de ese ranking. ¿Y como para poner un tercero? ¿Qué voy a decir? Uno que es de pronto más simbólico, quizá. Y es cuando empezamos a escribir canciones de otros temas distintos al amor. Eso fue un gran momento significativo en nuestra banda, abrir un poco el espectro de la temática, que es una cosa que creemos, o sea, seguimos creyendo que es algo complejo de hacer y que salga algo que no les guste, al final es el reto máximo. Cuando hicimos eso se consolidó otro momento significativo en la historia de nuestra banda.
Justo conectando esa respuesta que me acabas de dar, quiero hacerte una última pregunta. Sus canciones tienen mucha carga emocional, conectan con el público. ¿Alguna vez han escrito alguna letra que haya sido tan personal que dudaron lanzarla?
Juan Pablo Villamil. Sí, sí, de hecho, hay canciones que no han salido. No todo lo que uno escribe sale y hay muchas cosas que yo creo que llegan a veces a dar cierta inseguridad o hasta un poquito vergüenza mostrarlas. Hay que encontrar el equilibrio de las cosas que son suficientemente personales para que las demás personas se conecten. Pero, pues, hay veces que uno duda en ese proceso.
Juan Pablo Isaza. Sí. Pero hay artistas que, por ejemplo, escriben canciones con nombres propios. Es una cosa que todavía no hemos hecho, puede que en algún momento lo hagamos, pero creo que con nuestra música siempre hemos puesto una barrera si hay algo personal que queremos contar, como que tampoco, o sea, nunca he pretendido que la persona quizás a la que uno se está refiriendo se entere a través de la canción. Esa no es una dinámica que hayamos empezado todavía, o algún día la empecemos.
Martín Vargas. Pero por más personal que sea el tema del que se está hablando, como que somos creyentes de que cuando se logra maquillar de una manera más universal, hace que más gente también se relacione, se conecte. No todas las exnovias, todo el mundo se llamaba igual.







