Una adolescente migrante no acompañada de 15 años de Guatemala, con una condición médica preexistente, falleció el lunes en un centro médico de El Paso, Texas, luego de permanecer bajo custodia desde mayo en la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés).
Es la cuarta víctima que pierde la vida este año a cargo de las autoridades estadounidenses migratorias.
De acuerdo con la Oficina de Aduana y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) cuando trasladó a la menor en custodia del HHS, ya había sido hospitalizada en una unidad de cuidados intensivos pediátricos en el hospital de Niños de El Paso.
«El 7 de julio de 2023, la condición de la niña comenzó a deteriorarse y fue declarada sin vida el 10 de julio de 2023 a las 9:25 de la mañana (hora local), como resultado de una falla multiorgánica debido a complicaciones de su enfermedad subyacente», detalla en un comunicado HHS.
Indicaron que la madre de la menor y el hermano se encontraban presentes cuando murió.
Otras víctimas
En marzo, una niña hondureña de 4 años falleció luego de ser hospitalizada por un ataque al corazón en Michigan, mientras estaba bajo custodia del ORR.
En mayo reportaron la muerte de un adolescente de 17 años, de Honduras, que ingresó a Estados Unidos sin su familia y que permaneció en el centro para refugiados en Safety Harbor, en el noroeste de Florida.
En ese mismo mes, la niña panameña Anadith Tanay Reyes Alvarez, de 8 años, murió bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza en Harlingen, Texas. Sus padres pidieron justicia por la menor, ya que solicitaron que fuera hospitalizada lo antes posible y no recibieron atención.







