Ana Cecilia Cisneros López, fue condenada a seis años de prisión por haber ingresado un teléfono celular al penal de Apanteos, para que su compañero vida llamara a una familia para exigir $1 millón a cambio de la liberación de un pastor evangélico secuestrado.
La pena se la impuso el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador, por el delito de tráfico de objetos ilícitos en centros penales.
En el juicio, la Fiscalía General de la República probó que el 21 de septiembre de 2009, la mujer fue a visitar a su pareja al centro penal de Apanteos, departamento de Santa Ana.
En las pesquisas realizadas determinaron que el ingreso fue para entregarle un teléfono celular el cual fue utilizado para exigir el pago del dinero y liberar al pastor extranjero.
El secuestro ocurrió a eso de las 8:30 de la noche del 18 de septiembre de 2009, cuando un grupo de pandilleros interceptó a la víctima quien iba junto a su familia.
Los terroristas lo obligaron a subir una camioneta para luego trasladarlo a un lugar donde lo mantuvieron en cautiverio mientras negociaban la liberación.
Al momento de emitir el fallo, el tribunal concluyó que la participación de Cisneros López fue clave ya que facilito la comunicación entre los pandilleros y que se contactara a la familia de la víctima para que se exigiera el dinero.







