Por haberse reunido con los principales cabecillas de las pandillas y negociar votos para las elecciones presidenciales de 2014, así como legislativas y municipales de 2015, el Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador ha condenado al exalcalde de San Salvador Ernesto Muyshondt, los exministros Benito Lara y Arístides Valencia; también a los intermediarios de las pandillas, Paolo Lüers y Wilson Alvarado.
Los jueces han resuelto que con las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República, se ha logrado acreditar el pacto que hubo entre los políticos de ARENA y FMLN quienes entregaron dinero y prometieron una serie beneficios y privilegios a estos grupos de crimen organizado.
Al exdiputado y exministro de Seguridad, Benito Lara, así como al exministro de Gobernación Arístides Valencia, la pena impuesta es de 28 años; 20 por fraude electoral y ocho por agrupaciones ilícitas.
A Ernesto Muyshondt, el tribunal lo sentenció a una condena de 18 años de prisión, seis años por agrupaciones ilícitas y 12 por fraude electoral.
Para los intermediarios de las pandillas, Paolo Lüers y Wilson Alvarado, la condena es de 18 años; 12 por fraude electoral y seis por agrupaciones ilícitas.
Ha sido un fallo emitido de forma unánime por el tribunal colegiado, así dijo la jueza que dio a conocer la resolución.
Lo dicho por el testigo criteriado Noé fue corroborado con la prueba documental y pericial que la Fiscalía General de la República presentó en la vista pública, así lo ha establecido el tribunal y por eso los jueces le han dado credibilidad.
Según los juzgadores, los imputados no padecen ningún problema mental que les permitiera conocer la gravedad de reunirse y negociar con las pandillas.
«El tribunal por unanimidad ha acreditado plenamente la participación delincuencial de los imputados en todos los hechos», dijo la jueza.
La funcionaria judicial mencionó que desde el momento que se sentaron a negociar con grupos terroristas para coaccionar a la población a que voten por ellos, según la proscripción de maras o pandillas se convierten en parte de esas estructuras y actuaron de forma continua.
Las pericias admitidas sin autorizarse previamente por el juzgado de instrucción que conoció la segunda etapa, el tribunal las tomó de carácter indiciario.
Con respecto al testigo criteriado Noé por quien la defensa pidió que no se admitiera en el juicio, los jueces manifestaron que no les compete pronunciarse ya que la Fiscalía es la única que tiene la facultad de otorgarle el criterio y el tribunal solo debe regular que sea la persona que fue ofrecida y analizar lo dicho.
A Salomón quien no compareció a declarar, el valor que el tribunal le ha dado es relativa con respecto a la prueba directa obtenida a través de Noé.
También se valoró las escuchas telefónicas presentadas por la Fiscalía ya que fueron admitidas en legal forma en la fase de instrucción y rechazó la petición de la defensa para desestimarla.
La prueba más importante según el tribunal es el testimonio que rindió Noé, los jueces consideran que deja constancia de un momento histórico y es que conoció a algunos de los imputados dentro de la tregua con pandillas entre el 2012 y 2013 durante el gobierno del fallecido expresidente Mauricio Funes. Entre ellos es Wilson Alvarado quien tenía una organización no gubernamental que desarrollaba programas para la pandilla 18, estructura a la que perteneces el testigo criteriado Noé y que lo ubicó en casi todas las reuniones que los cabecillas de las maras tuvieron con Benito Lara, Arístides Valencia y Ernesto Muyshondt.
Que además, esos encuentros sirvieron para que los políticos entregaran considerables cantidades de dinero a cambio de votos, eso ocurrió en el 2014 antes de las elecciones y previo a la segunda vuelta de los comicios presidenciales que ganó Salvador Sánchez Cerén [segundo gobierno del FMLN].
Noé, mencionó que también en enero de 2014, en unas reuniones estuvieron presente José Luis Merino y Medardo González, quienes eran los máximos dirigentes del FMLN, la presencia de ambos les garantizaba que el partido estaba respaldando las negociaciones.
También Muyshondt pidió a los pandilleros que le dieran el voto para las elecciones municipales porque él iba como candidato a alcalde de San Salvador en el 2015, así lo declaró Noé ante los jueces.
Las reuniones con los políticos fueron grabadas con teléfonos celulares y un reloj por parte de los pandilleros, en esos videos buscados y descargados por la Fiscalía de plataformas de internet se observa el rostro de Lara y Muyshont; de Valencia el tribunal no puede acreditarlo por completo ya que no se le observa bien el rostro, pero sí en una fijación de imagen realizada.
Además hay fijación de imágenes donde se observa a Ernesto Muyshondt con fajos de dinero entregados a los pandilleros, cada estructura recibió $69,000.
Todos esos aportes de Noé, a juicio del tribunal ubica a los imputados en tiempo y espacio negociando con las pandillas.
Como prueba documental más importante los jueces analizaron actas de ubicación de lugares donde se realizaron las reuniones entre las pandillas y los políticos, entre esos alcaldías, sedes de iglesias, ranchos, la sede central del FMLN en San Salvador y oficinas de oenegés.
Las entrevistas del testigo criteriado Salomón y Jorge Velado, no fueron valoradas como prueba documental, solo como referencia.







