El 22 de marzo de este año, Levi Stanley Ticas, de 13 años, recibió en la tarde una llamada muy importante desde la Fundación Gabo, en Colombia. Le notificaron que era uno de los 20 ganadores del concurso Macondo sí Tiene Quien le Escriba, en el cual participó unos meses atrás con un cuento sobre la activista salvadoreña Prudencia Ayala.
Al recibir la noticia, el joven se quedó en silencio durante unos segundos, pues estaba sorprendido. «Estaba muy emocionado, en “shock”, porque no me lo esperaba», explicó a «Diario El Salvador».
Además de resultar ganador entre más de 2,000 postulaciones de toda la región, Ticas fue el único centroamericano en obtener el reconocimiento.
Como premio, su cuento será publicado con los otros 19 relatos en un libro antológico que se difundirá en los canales digitales de la Fundación Gabo y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe.

Asimismo, Ticas viajará la próxima semana a Colombia, donde será galardonado y conocerá los lugares más emblemáticos en la vida de Gabriel García Márquez, como Aracataca, Santa Marta, Cartagena de Indias y Barranquilla. Ahí conocerá a los otros 19 ganadores que provienen de España, México, Colombia, Argentina, Venezuela, Ecuador y República Dominicana.
Este logro lo llena de orgullo y lo motiva a continuar representando el país en concursos internacionales. Además, su familia y amigos cercanos le han brindado apoyo.
«Fue la primera vez que participé en un concurso internacional. Traté de tomar los consejos que dejó Gabriel García Márquez y uno fue escribir sobre algo que conozca. Por eso me di la tarea de investigar sobre el tema», indicó.
El CAF informó que de las postulaciones recibidas preseleccionaron 55 trabajos en competencia para la fase final.

Alejandra Claros Borda, secretaria del CAF, aseguró que el banco está comprometido con mejorar las condiciones y brindar oportunidades a los niños de la región, por lo que con la Fundación Gabo crean alianzas para fomentar la creatividad, identidad y escritura como vías de expresión que permitan afianzar el sentido de pertenencia en Centroamérica, reconociendo la importancia de las raíces y tradiciones.
«Estamos muy complacidos de contar con el salvadoreño Levi Ticas entre los 20 ganadores que representa no solo al país, sino también a Centroamérica, con una historia fascinante titulada: “La sibila heroica”», afirmó Claros.
El proceso previo estuvo bajo la evaluación de un pre – jurado internacional integrado por representantes de la literatura iberoamericana, como Rodolfo Bolaños, de Guatemala; y Flavia Bomfim, de Brasil.
También las argentinas María Paz Casas, Graciela Gliemmo y Nora Lía Sormani; Quitzé Fernández Bonilla, de México; Victoria García, de Colombia; Hazel Hernández, de Costa Rica; Catalina Holguín, de Colombia; y Valia Libenson, de Venezuela.
«La temática de esta primera edición, “nuestros héroes y heroínas”, inspiró una variedad de relatos que resaltan la identidad, autonomía e integración de Iberoamérica y el Caribe. El jurado resaltó aquellos textos que transmiten los intereses, la imaginación y la voz propia de niños en el rango de edades [10 a 13 años] del concurso», publicó el CAF en su sitio web.

EL CUENTO
«La sibila heroica» es el cuento con el que Levi Ticas parti – cipó. Este narra «la valentía de Prudencia Ayala para pro – mover los derechos de la mujer». El joven eligió a esta salvadoreña, ya que encajaba en la temática del concurso que era sobre héroes y heroínas de Iberoamérica.
«También la elegí porque luchó por los derechos de las mujeres. Fue tenaz porque, a pesar de las adversidades, no se rindió en su lucha y logró que las mujeres tuvieran acceso al derecho del sufragio», comentó el joven.
El hábito de la lectura fue inculcado por sus papás y desde los siete años escribe poemas y cuentos con los que ha participado en concursos estudiantiles.
Actualmente estudia séptimo grado en un colegio de San Salvador y disfruta la lectura de novelas. También destacó que su libro favorito es «Lágrimas de ángeles», de Edna Iturralde.
Entre sus metas están continuar estudiando para convertirse en médico y ayudar a más personas, y continuar escribiendo y ayudando a otros jóvenes y niños que deseen incursionar en la lectura y la escritura.
«A los niños y jóvenes de mi país les puedo decir que planeen muchas metas en sus vidas y que luchen por ellas. Aunque el panorama parezca difícil, no se rindan, así como lo hizo Prudencia Ayala», concluyó.







