El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, respondió este martes a afirmaciones de la portavoz de Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, que cuestionaron las reformas aprobadas recientemente en El Salvador, las cuales permiten imponer cadena perpetua a responsables de homicidio, violación y terrorismo, incluso si son menores de edad a partir de los 12 años.
Las observaciones de estos organismos señalan la necesidad de reconsiderar el alcance de las sanciones para menores, argumentando estándares internacionales de derechos humanos. Sin embargo, el mandatario salvadoreño sostuvo una postura firme en defensa de las modificaciones legales, enmarcándolas como una respuesta a la experiencia histórica del país frente a la criminalidad.
A través de un mensaje en su cuenta de X, Bukele mencionó el contexto posterior al conflicto armado salvadoreño y la aprobación de la Ley del Menor Infractor en 1994, señalando que dicha normativa fue adoptada bajo recomendaciones similares a las que hoy formulan los organismos internacionales, y que ese marco legal, generó condiciones de impunidad que facilitaron el crecimiento de las pandillas que por años atemorizaron a la población.
También recordó el impacto de las deportaciones masivas desde Estados Unidos durante la década de 1990 como un factor que contribuyó a la expansión de estructuras criminales en el país. El mandatario enfatizó que estas organizaciones criminales aprovecharon las disposiciones legales para reclutar a menores de edad, quienes enfrentaban sanciones reducidas.
Bukele subrayó que esta combinación de factores derivó en un incremento sostenido de la violencia, con consecuencias que incluyeron altos niveles de homicidios, desplazamiento forzado y el amplio control por parte de pandillas en todo el país.
El presidente justificó las reformas actuales como una medida orientada a evitar la repetición de ese escenario, enfatizando que el país no está dispuesto a retomar políticas que contribuyeron a la crisis de seguridad en décadas pasadas y que arrebataron la vida de miles de personas.
«Así que no, muchas gracias. Llévense sus experimentos sociales a otros países que no hayan sufrido lo que nosotros hemos sufrido; tal vez ellos les crean (ojalá que no). Nosotros no vamos a volver al pasado», escribió Bukele.







