Nelson Wilfredo Bonilla, delantero del Thai Port tailandés, trabaja con la selección mayor desde la semana pasada. Volvió al equipo nacional, luego de que desde septiembre de 2019 pidiera al cuerpo técnico de turno que no lo tomara más en cuenta. Limó asperezas y el atacante se volverá a poner la camisa del combinado mayor para jugar la que podría ser su última eliminatoria mundialista.
Pero más allá del ambiente de selección, Bonilla sigue viendo hacia futuro y eso significa poder clausurar su carrera con un paso por Alianza, el equipo que lo mandó a la palestra y desde el que saltó al balompié internacional en 2014.
«Siempre he manifestado mi interés de estar en el país. Nunca he escondido mi interés de poder volver a jugar en Alianza. Por lo que es Alianza hoy a cualquiera lo motiva poder regresar, administrativamente está muy bien. Cuando yo estuve, las cosas no eran tan buenas como lo son hoy. Había un torneo bueno y se llegaba a la final y después se peleaba en la mitad de la tabla y no se clasificaba y ahora no. Ya son nueve finales seguidas y ojalá que se me dé la oportunidad de poder regresar, pero voy a tratar de estirar todo lo que pueda mi período de jugar fuera del país», dijo Bonilla, quien ahora está a las puertas de jugar la Liga de Campeones de Asia.
Bonilla indicó cómo le gustaría que fuera un regreso al país para ponerse la camisa del equipo dueño de su cariño, Alianza.
«Me gustaría que si en su momento llego a venir a Alianza se me tomara en cuenta como lo hacen con extranjeros que vienen acá y tienen 33 o 34 años y así lo toman en serio. Me gustaría venir y que me tomaran en serio. Pero si vengo y porque tengo 33 o 34 años me quieran dar condiciones cualquiera, tampoco, no son así las cosas. He trabajado para ganarme mi nombre, para ganarme todo lo que he hecho en mi carrera. No es fácil estar en cinco países. Se me eriza la piel cuando veo los juegos de Alianza. Ojalá que administrativamente siga igual», externó Bonilla en charla con «Diario El Salvador».







