El debate sobre el futuro energético de El Salvador sumó un nuevo respaldo internacional tras el encuentro sostenido entre autoridades del país y el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Mariano Grossi, durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026. En ese espacio, el organismo reafirmó su apoyo técnico para acompañar al país en la evaluación del uso de energía nuclear como parte de su planificación energética de largo plazo.
Grossi informó que existe un interés creciente en El Salvador por explorar opciones de energía nuclear, incluidos los Pequeños Reactores Modulares (SMR, por sus siglas en inglés), como alternativas para diversificar la matriz energética. Tras reunirse con el director general de Energía, Hidrocarburos y Minas de El Salvador, Daniel Álvarez, el funcionario señaló que el OIEA trabaja en identificar cómo puede apoyar los «planes y próximos pasos» del país en esta materia.
Desde la perspectiva salvadoreña, Álvarez destacó que el país mantiene un compromiso firme con el desarrollo seguro y responsable de la energía nuclear para fines pacíficos. «El Salvador sigue firmemente comprometido con el desarrollo seguro, protegido y responsable de la energía nuclear con fines pacíficos», expresó, al subrayar que el acompañamiento técnico del OIEA es clave para avanzar en la construcción de un programa nuclear nacional basado en estándares internacionales.
Durante su ponencia en el foro, Grossi afirmó que el debate energético es central para el crecimiento y el desarrollo económico de América Latina y el Caribe. «Sin energía no hay actividad económica ni desarrollo», sostuvo, al definir la seguridad energética como la capacidad de los países para generar la energía que necesitan en contextos económicos y geopolíticos cada vez más complejos.
El director general del OIEA explicó que, aunque la energía nuclear representa actualmente cerca del 10 % de la generación eléctrica global, concentra alrededor del 30 % de la energía limpia del mundo y hasta el 50 % en Europa, debido a su carácter libre de emisiones de carbono. En ese sentido, remarcó que la nuclear cumple un rol complementario frente a las energías renovables, cuya producción puede ser intermitente. «La energía nuclear aporta previsibilidad y continuidad», indicó, al señalar que funciona como soporte para sistemas energéticos basados en fuentes limpias.
Grossi también recordó que, en América Latina, solo Brasil, Argentina y México cuentan hoy con generación nuclear, pero señaló que existe un interés creciente de otros países de la región en explorar esta tecnología como una opción para el desarrollo y la transición energética. En ese contexto, el diálogo con El Salvador se enmarca en un proceso de evaluación técnica y regulatoria, enfocado en el uso pacífico de la energía nuclear y en el fortalecimiento de capacidades institucionales.
La participación del OIEA en el Foro Económico Internacional de CAF permitió poner sobre la mesa la discusión sobre nuevas fuentes de energía para la región y reafirmar el rol de la cooperación internacional como un elemento clave para que los países evalúen estas alternativas bajo criterios de seguridad, sostenibilidad y desarrollo económico.







