El Ministerio de Relaciones Exteriores presentó el Plan Nacional de Reintegración para Personas Retornadas de El Salvador 2025-2029, un instrumento que tiene como objetivo generar más oportunidades, servicios de calidad y un entorno favorable para que las personas reconstruyan sus vidas en su país natal.
El documento fue impulsado con el apoyo de la Red de Naciones Unidas sobre la Migración, coordinado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), financiado por el Fondo para la Consolidación de la Paz (PBF) y respaldado por la Unidad de Migración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Cindy Mariella Portal, destacó que los migrantes, cuando regresan a sus comunidades, enfrentan múltiples retos.
«Por ello, estamos implementando acciones que generen oportunidades reales y sostenibles para estas personas», dijo.
El plan consta de cuatro estrategias: coordinación interinstitucional e intersectorial, para articular los esfuerzos del Estado y de diversos actores; servicios de atención inmediata, que garanticen respuestas oportunas y con calidad; condiciones para la reintegración sostenible en lo económico, social y psicosocial; y en la gestión de datos para decisiones basadas en evidencia, que permitirá consolidar una base de información sobre servicios y atenciones.
Para cubrir cada aspecto, en el proceso de consultas participaron 59 sectores, entre ellos, instituciones públicas, sociedad civil, organismos internacionales, gobiernos locales, cooperación, empresa privada, academia y grupos de personas retornadas.
Portal destacó que un paso fundamental fue la aprobación en la Asamblea Legislativa de la ley de Beneficios y Protección para la Diáspora y Personas en Movilidad Humana, el 7 de agosto, para que la cancillería, en coordinación con otras instituciones, promuevan la integración de las personas retornadas con un enfoque de desarrollo humano.
El jefe de Misión de la OIM, Nicola Graviano, aseguró que El Salvador dio un paso histórico, ya que es un país precursor en la implementación del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.
El Salvador es un país «campeón del Pacto Mundial sobre Migración, consolidándose como referente regional en materia de políticas públicas para la movilidad humana», expuso la OIM en un comunicado.
«El Plan Nacional de Reintegración es un ejemplo de cómo las alianzas sólidas y la voluntad política pueden generar transformaciones reales. Desde la OIM reiteramos nuestro compromiso de seguir acompañando a El Salvador con asistencia técnica, evidencia y experiencia global, pero sobre todo con profundo respeto por las personas a quienes servimos», manifestó Graviano.
La representante del BID, Olga Gómez, destacó el impacto del instrumento en las familias.







