El pueblo salvadoreño decidió apoyar de forma decidida al presidente Nayib Bukele. No solo se trata de su segundo mandato, en el que logró una votación aplastante (de casi el 85 % de los sufragios, una cifra sin precedentes en la historia nacional), sino también para elegir a los diputados que apoyan al Gobierno.
Durante dos legislaturas consecutivas, los ciudadanos han apoyado al partido del presidente Bukele, dándole suficientes diputados para tener la mayoría necesaria para aprobar reformas y nuevas leyes.
En la Asamblea Legislativa 2021-2024, sin embargo, Nuevas Ideas debía juntar sus votos con partidos aliados para aprobar las iniciativas que requerían más que la mayoría calificada (que tal fue el tamaño de la bancada cian), como decretar el régimen de excepción, el cual ha redundado en una mejor calidad de vida para todos los salvadoreños.
Con la reforma que redujo la cantidad de diputados en la Asamblea Legislativa, Nuevas Ideas tiene 54 diputados de 60 que integran el Órgano Legislativo, lo que le permite mantener vigente la guerra contra las pandillas sin el apoyo de partidos aliados, que suman sus tres votos para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Sin embargo, la oposición mantiene su práctica de rechazar los planes de Gobierno que van a favor de las mayorías. Lo hicieron cuando tenían una correlación favorable en la legislatura 2018-2021, cuando bloquearon las iniciativas del presidente Bukele para garantizar la efectividad de la lucha contra la pandemia de la COVID-19 y negaron sus votos para que las fuerzas de seguridad pública tuvieran los recursos suficientes para enfrentar a las pandillas.
En esos tiempos, sus votos impidieron la puesta en marcha de diversos planes y programas, por lo que el Gobierno se vio en la necesidad de hacer diversos malabares administrativos para reorientar recursos de diversos ministerios para enfrentar los principales retos de esa coyuntura, la enfermedad y la delincuencia.
Ahora, a pesar de que son minoría y sus votos ya no deciden el rumbo del país, los opositores continúan rechazando las iniciativas a favor de la gente. De cada 10 decretos legislativos aprobados, no respaldan siete. ARENA y VAMOS mantienen una postura que va en contra del bienestar de la población, como las iniciativas relacionadas con la seguridad pública, mejora de la infraestructura y desarrollo económico.
La única estrategia que conocen es la del bloqueo, a pesar de que se trate de decretos que mejorarán la vida de los salvadoreños.







