Con el objetivo de reducir los índices de siniestralidad vial a causa de conductores en estado de ebriedad, países de Europa y Latinoamérica han endurecido las leyes de tránsito y aplicado cero tolerancias al alcohol.
Algunos de ellos en el continente europeo son Dinamarca, Noruega, España y Eslovenia, mientras que en Latinoamérica están Uruguay, Argentina, Chile y Perú.
En España cada año mueren alrededor de 1,500 personas en accidentes relacionados con las bebidas embriagantes y otras 50,000 resultan heridas, según el Plan Nacional sobre Drogas, por lo que la mayoría de los grupos del Congreso español respaldó rebajar la actual tasa de alcohol al volante de 0.5 gramos por litro en sangre a 0.2 (0.1 miligramos por litro de aire aspirado) para todos los conductores. Esto aún no está en vigor, pero se espera que se publique en el «Boletín Oficial del Estado» y entre en función durante este año.
La modificación en la normativa traerá consigo cambios en las sanciones. Para los positivos 0.1 y 0.25 miligramos por litro en aire espirado la multa será de 200 euros ($205.88), que, al igual que en la mayoría, se podrá reducir a la mitad si se paga antes de la fecha límite. Las otras sanciones por aire espirado serán de 500 euros ($514.69), con pago reducido en positivos entre 0.26 y 0.50 mg/l, y de 1,000 euros ($1,029) en valores superiores a 0.51 mg/l.
Actualmente, Dinamarca ocupa el primer puesto de la lista con una de las multas más elevadas por conducir bajo los efectos del alcohol: 670.27 euros ($689.97); Noruega es el segundo país, con una infracción de 520 euros ($535.28), mientras que España se sitúa en tercer lugar, con 500 euros ($514.69) por esa falta.
Cabe resaltar que cinco países europeos (República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Hungría y Azerbaiyán) han implantado una política de cero tolerancias, lo que supone la norma más estricta de Europa en materia de conducción bajo los efectos del alcohol.
El Salvador se unió a esta lista de países de primer mundo, como Noruega, Japón y República Checa, los cuales tienen cero tolerancias al alcohol en el volante. En diciembre de 2024 fueron aprobadas las nuevas disposiciones de la reforma de la ley de tránsito.
Los conductores que dan positivo en la prueba de alcoholemia, sin importar cuál sea la concentración de alcohol, se hacen acreedores de una multa muy grave de $150 y deberán enfrentar un proceso judicial que podría derivar entre cinco y 10 años de cárcel.
Además, su licencia de conducir será suspendida durante un año, pero si reinciden su licencia será suspendida de manera definitiva. «Las medidas que se están tomando están vigentes en países como Bulgaria, Uruguay y Paraguay, que tienen cero tolerancias, así como en la República Checa, Arabia Saudita, entre otros países donde esta normativa ha funcionado», dijo el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez.
Los países latinoamericanos también se toman en serio la seguridad vial con sanciones bastante elevadas para que los conductores lo piensen dos veces.
En 2015 fue promulgada en Uruguay la ley que establece para los conductores de vehículos la prohibición de circular con alcohol en sangre. En Argentina aprobaron una modificación de la Ley 24,449 de tránsito para reducir de 0.5 a 0 gramos de alcohol por litro de sangre la tolerancia para conducir en las rutas nacionales.
En el caso de Chile, a partir de 2012, con la implementación de cero tolerancias, se redujo drásticamente la tasa de fallecidos y permanece estable hasta el presente. Mientras que en Perú, si se conduce con la presencia de alcohol en la sangre (mayor a los 0.5 gramos mencionados), el conductor debe pagar 4,300 soles ($1,145.44), la cancelación de la licencia y el impedimento de obtener una nueva por un año.







