Alexis Edgardo Zepeda Mejía, alias «Sospechoso», de la Clica Vatos Locos de la estructura MS13, quería continuar haciendo daño y ser uno de los «cabecillas» de la pandilla al intentar asumir la novena silla de la pandilla, informó el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, sin embargo, fue capturado este lunes.
«Todo aquel que quiera asumir el mando en una estructura terrorista será perseguido y sometido ante la Justicia, este país ya NO es santuario de pandillas. Este «ranflero» quiso asumir la novena silla de la MS13, ocupada por Byron Ramírez, «Sleepy», capturado en agosto 2022», detalló el titular de Seguridad.
El funcionario explicó que este pandillero tiene antecedentes por diversos delitos, entre ellos, agrupaciones ilícitas, extorsión y portación ilegal de armas.
«Este terrorista, al ver a los demás cabecillas en prisión, quiso asumir la silla vacante, pero deben saber que no daremos un paso atrás. Los vamos a capturar uno a uno, el mensaje es claro, ya no tienen cabida en nuestra sociedad», reiteró Villatoro.
Bajo el régimen de excepción, las autoridades han desarticulado a las estructuras terroristas y debilitado sus finanzas y uno de los grandes logros que han tenido las autoridades durante este periodo ha sido la captura de 9 de los 15 cabecillas de la ranfla [jefes] de pandillas a nivel nacional
El último cabecilla detenido fue Salazar Ramírez, alias, «Sleepy», quien fue localizado en la residencial San Matías, de Santa Ana. Según las autoridades, este cabecilla es uno de los que autorizaba para que toda la estructura a nivel nacional, integrada por 31 células de donde dependían más de 430 clicas, cometieran hechos delictivos.
El presidente Nayib Bukele destacó el logro de capturar a Salazar, quien «es una de las llaves que dirigían el funcionamiento de las 430 clicas» en el país.
Villatoro, explicó que al momento de la captura le decomisaron un cohete antitanque, un fusil M-16, un revólver y una pistola. Este pandillero tiene antecedentes por homicidio, resistencia, posesión y tenencia de drogas. Podría pasar más de 45 años en prisión.
«Este es la novena silla, de las 15 sillas que gobernaban la estructura terrorista de la MS-13 y que a lo largo de este régimen de excepción hemos andado tras estas cabezas criminales, por lo menos son responsables de todos los crímenes de sangre de los últimos 10 años en este país», afirmó Villatoro, el día que capturaron a ese terroorista.







