En junio, el país enfrentó una serie de lluvias de tipo de temporal que provocaron inundaciones y deslaves en distintas partes del territorio, dejando a más de 3,500 personas albergadas, muchas de ellas niñas y adolescentes, por lo que Plan International, a través de sus programas de ayuda, les brindó asistencia humanitaria para garantizar sus derechos durante situaciones de emergencias climáticas.
Mientras que las instituciones del Gobierno que integran la Comisión Nacional de Protección Civil ejecutaron el programa «Evaluación Rápida de Necesidades» en niñas de 21 comunidades para identificar los impactos de la emergencia en sus hogares.
«Como parte de nuestros esfuerzos para apoyar la emergencia llevamos a cabo una evaluación rápida de las necesidades en 24 comunidades del departamento de La Libertad que se vieron afectadas por las inundaciones y los deslizamientos de tierra», dijo el especialista en Gestión de Riesgos y Respuesta Humanitaria, Carlos Tejada.
Entre los resultados, Tejada destacó la vulnerabilidad a la violencia y el acoso, la pérdida de sus hogares, acceso limitado a insumos de higiene menstrual y afectaciones en la salud física y emocional de las niñas y adolescentes.
En el último año, Plan International atendió a más de 6,000 niñas a través de procesos formativos en gestión de riesgo a desastres. Heizel es una de las niñas beneficiadas que cuenta con apoyo de la institución para continuar con sus estudios de bachillerato en contabilidad. También formó parte del proyecto de educación en higiene menstrual. En el Día Internacional de la Niña, la organización internacional lanzó oficialmente la campaña Niñas Seguras, esto con el fin de promover sus derechos.







