El politólogo Óscar Peñate analizó ayer que en El Salvador «realmente no hay oposición política», sino más bien personas que desde 2019 atacan la gestión del presidente Nayib Bukele.
«La oposición política, desde el punto de vista sociológico y desde las Ciencias Políticas, es representativa del movimiento social; [pero] estas personas [que atacan la gestión presidencial] no representan ningún elemento que constituya el movimiento social. Son personas que no representan a nadie», planteó Peñate en la entrevista Las Cosas como Son.
Los partidos ARENA, VAMOS y FMLN han externado el rechazo a la implementación y vigencia del estado de excepción como pilar de la seguridad pública, sin embargo, formalmente no han presentado un proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa que aporte ideas para enfrentar a las pandillas de forma efectiva.
«Oposición son aquellos movimientos o partidos que están al otro lado de lo oficial proponiendo soluciones para resolver problemas, satisfacer necesidades, para corregir algunos errores que se cometan en la ejecución de políticas públicas», añadió Peñate a su explicación inicial.
Concretamente, Peñate se refirió al caso de José Miguel Fortín Magaña, exdirector del Instituto de Medicina Legal y líder de grupos opositores al gobierno, quien recientemente atacó el rol que juega el hospital de mascotas, Chivo Pets, que fue creado por el Gobierno de Nayib Bukele.
Magaña calificó a dicho hospital como «una payasada». «Primero, [el presidente Nayib Bukele] cerró la payasada esta que tiene de los perros. [Es] maravilloso tener animalitos, pero primero son los humanos», expresó Magaña en una entrevista.
Para el politólogo, este tipo de expresiones y ataques confirman que en El Salvador realmente no hay oposición política, sino más bien personas a las que no les gusta el trabajo gubernamental.
«No son oposición, son enemigos del Gobierno, y lo que es peor, son enemigos del pueblo salvadoreño porque están en contra de todo aquello que va a beneficiar a la sociedad. Vemos cómo despectivamente (Magaña) se refiere al “hospital de los chuchos”», indicó Peñate.







