El Parlamento de Portugal ha aprobado una iniciativa del partido conservador Chega para prohibir el uso del burka o el niqab en espacios públicos, sumándose así a la lista de países europeos que restringen estas prendas islámicas que ocultan completamente el rostro de la mujer.
La propuesta ha salido adelante gracias al apoyo del Partido Social Demócrata (PSD), al que pertenece el primer ministro Luis Montenegro, y del demo[1]cristiano CDS-PP. Sin embargo, el texto aún debe superar varios trámites parlamentarios y podría sufrir modificaciones antes de su aprobación definitiva.
La iniciativa prohíbe el uso de cualquier prenda que oculte u obstaculice la «exhibición del rostro» en espacios públicos. Además, tampoco se permitirá «forzar a alguien a ocultar su cara por motivos de género o religión».
Las sanciones para quienes incumplan esta norma oscilarán entre los $233.21 y los $4,664 (200 y 4,000 euros). Además, los hombres que fuercen a las mujeres a llevarlos enfrentarán hasta tres años de prisión. El Gobierno los calificó como «símbolos de opresión y riesgo para la seguridad».
El borrador contempla algunas excepciones, pero únicamente cuando taparse la cara en público esté justificado por razones de seguridad, salud o por motivos profesionales, artísticos o de entretenimiento. Si la reforma culmina su tramitación parlamentaria, el país luso se unirá a Francia, que fue el primero en restringirlo en 2010, Bélgica y Austria. Otros países como Alemania y Países Bajos solo lo aplican en casos concreto.







