El presidente de la república, Nayib Bukele, responsabilizó a los gobiernos anteriores y al Estado de ser cómplices con las pandillas de las «masacres sistemáticas ocultas» que fueron cometidas contra la población salvadoreña, al hacer pasar como desapariciones el asesinato de miles de víctimas.
«Durante años, miles de homicidios fueron ocultados como desapariciones. Las pandillas y el Estado maquillaban las cifras con fosas clandestinas», señaló el mandatario a través de sus redes sociales.
El gobernante agregó que «Hoy, con menos de 100 desaparecidos al año (antes eran más de 1,500), ya no hay duda: hubo una masacre sistemática oculta, a la par de la que todos conocíamos».
El presidente Bukele aseguró que los homicidios que cometieron los mareros son «mucho más de lo que creeríamos», al tiempo que comentó que ahora el reto que asumen como gobierno es encontrar los restos de las víctimas.
El mandatario también publicó una tabla del comportamiento de los homicidios al cierre de cada año, así como del número de personas reportadas como desaparecidas, pero que en conclusión, para este último rubro la expectativa de vida para las víctima era prácticamente nula.
Según esa tabla desde 2015 a junio de 2025 fueron reportadas como desaparecidas 9,465 personas, al tiempo que hubo 24,932 homicidios; de los cuales más de 21,000 fueron solo en el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén (FMLN.)
PANDILLAS COMETIERON MÁS DE 200,000 HOMICIDIOS
En su discurso presidencial, que brindó el pasado 1° de junio, el jefe de Estado señaló que el total de homicidios cometidos por las maras fue de 200,000 al sumar las desapariciones -tomadas como tal por los gobiernos anteriores, con lo que albergaban una falsa esperanza de vida para los familiares de las víctimas-, pero que en cuyas investigaciones se determinaba que eran asesinatos.
«Algunos dicen que las pandillas dejaron 120,000 muertos en El Salvador. Pero si comparamos las cifras de desaparecidos de entonces con las de ahora, observamos que la diferencia es abismal», afirmó en su discurso.
Responsabilizó a los gobiernos de ARENA y FMLN, al asegurar que el 90 % de los homicidios fueron «disfrazados como desaparecidos», con lo cual 200,000 salvadoreños fueron asesinados por las maras.
Como logro de su gestión presidencial, los casos reportados como desaparecidos se lograron reducir a cifras históricas, pues al cierre de 2024 fueron registrados solo 96 casos, mientras que el 2015, por ejemplo, finalizó con 1,880 denuncias y en 2014 hubo 2,090, según datos de la PNC.







