A pocas horas de haber salido de Caracas en un vuelo especial, tras ser liberados por el régimen de Nicolás Maduro, el presidente salvadoreño, Nayib Bukele recibió a los diez ciudadanos estadounidenses, a quienes les externó su solidaridad.
Desde abril anterior, Bukele ofreció canjear a todos los miembros del Tren de Aragua (252) que estaban en el Centro de Confinamiento del Terrorismo, CECOT, por una cantidad similar presos políticos encarcelados en Venezuela.
«Realizamos este intercambio a cambio de un número considerable de presos políticos venezolanos, personas que el régimen mantenía en sus cárceles durante años, así como de todos los ciudadanos estadounidenses que tenía secuestrados», explicó Bukele este viernes.

Todos estos venezolanos fueron deportados de Estados Unidos como parte de la política de cero tolerancias contra grupos terroristas y pandillas que impulsa el presidente Donald Trump. EE.UU. los acusa de estar implicados en diversos delitos y muchos de ellos tienen, además, procesos judiciales pendientes en su país.
Sobre la repatriación de los miembros del Tren de Aragua, la cancillería de Venezuela emitió ayer, un comunicado en el que expresó satisfacción por haber «logrado la liberación de los 252 ciudadanos venezolanos que permanecían secuestrados y sometidos a desaparición forzada…».

Además expuso que el régimen de Maduro «pagó un alto precio para conseguir la libertad de estos connacionales, a través de un canje con las autoridades de EE.UU. de un grupo de ciudadanos estadounidenses que se encontraban a la orden de la justicia».







