Jorge Antonio Quevedo fue procesado en el Juzgado Décimo Segundo de Paz de San Salvador por el delito de estafa en perjuicio de una víctima, a quien engañó con supuestas maletas enviadas desde Estados Unidos.
Según la acusación presentada por la Fiscalía General de la República, el 15 de agosto de 2025 el imputado, mediante mensajes de WhatsApp, contactó a una persona y se hizo pasar por un amigo radicado en Estados Unidos.
En la comunicación sostenida a través de esa plataforma, la víctima dijo a la Fiscalía que el procesado le solicitó ayuda para recibir dos maletas y una caja con mercadería que había obtenido en una subasta de equipos tecnológicos.
Luego de esos mensajes, una supuesta empresa se contactó con la víctima para que proporcionara sus datos personales y se tramitara la entrega de las maletas, pero le manifestaron que no podían ser enviadas por sobrepeso.
Para solucionar el problema, le dijeron que podían realizar el despacho a cambio de $2,950, y que el pago debía efectuarse en línea mediante una transferencia a una cuenta bancaria a nombre de Jorge Antonio Quevedo.
Con el fin de agilizar la recepción de las maletas, la persona denunciante accedió a depositar el dinero en el número de cuenta indicado; al mismo tiempo, informó al supuesto amigo, quien tuvo un comportamiento extraño.
Cuando contactó a Quevedo, la víctima manifestó que el imputado le expresó que él no había hecho ningún trámite de envío, razón por la cual acudió ante las autoridades a interponer la denuncia.
Al finalizar la primera audiencia del proceso penal, el juzgado resolvió imponer medidas alternas a la detención del procesado. Debe presentarse a firmar en un juzgado de Instrucción de la capital en los períodos que se le indiquen y no podrá salir del país.
Quevedo ha quedado atado a la causa judicial y, al finalizar la etapa de Instrucción, enfrentará audiencia preliminar. El delito que el ministerio público le atribuye puede ser conciliable, siempre y cuando llegue a un acuerdo con la persona afectada.







