La formación continua a guías turísticos y la supervisión durante la temporada de avistamiento de ballenas que se desarrollan en el área natural Los Cóbanos, en Sonsonate, son parte de las acciones que desarrolla el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para impulsar el turismo responsable y sostenible.
Desde 2020, cuando comenzó el Programa Nacional de Conservación de Cetáceos, el MARN ha brindado capacitaciones en buenas prácticas para el avistamiento responsable de cetáceos a guías locales que durante esta época llevan a turistas para que disfruten del espectáculo.
Las ballenas jorobadas permanecen en el Pacífico centroamericano de noviembre a marzo de cada año, por lo que es una de las zonas con mayor afluencia de nacionales y extranjeros, quienes buscan observar y fotografiar a estos mamíferos marinos.
El biólogo Luis Pineda explicó que el turismo se ha convertido en una alternativa económica para las familias que viven en la zona costera, por lo que debe hacerse de manera responsable sin dañar a las especies marinas y sus ecosistemas. «Actualmente tenemos un proceso de capacitación constante. Todos los años se están renovando los conocimientos de estos guías. Tienen que estarse certificando y gestionando los permisos para este tipo de actividades en la temporada de migración de los cetáceos», dijo Pineda.
Añade que cuentan con supervisiones de parte del personal técnico y de guardarrecursos para que estas actividades se hagan de acuerdo con lo establecido en el manual de avistamiento responsable de cetáceos de El Salvador.

Para esto, el MARN ha generado todo tipo de instrumentos y herramientas para formar a estos guías, con el objetivo de brindar alternativas económicas a la población a través de este tipo de turismo. Pineda destacó que durante los recorridos para el avistamiento también trabajan la concientización y educación ambiental a los turistas, porque no solo se trata de ver al cetáceo, sino promover la preservación de esa especie.
Este año, dos expertos de Argentina, quienes trabajan el tema de turismo responsable, formaron a todo este grupo de guías mediante las experiencias del trabajo que han desarrollado en su país.
«El guía brinda toda una experiencia para el turista, ya sea nacional o extranjero, y genera conciencia sobre la importancia de tener una interacción positiva con los cetáceos sin crear una mayor perturbación innecesaria», agregó el experto.
La capacitación incluye los protocolos establecidos para los avistamientos, la distancia, el tiempo de observación, la velocidad de la lancha con el motor en neutro y todos los mecanismos de seguridad.
El objetivo es preservar la especie, respetar su espacio, contemplarla, pero sin perturbarla. En cuatro años, más de 200 ballenas jorobadas han visitado las costas salvadoreñas durante la época migratoria y se tienen identificadas. Los equipos han hecho reportes de estos mamíferos que no habían sido documentados anteriormente.







