Cientos de personas protestaron y exigieron justicia el domingo en las calles de Morelia, capital de Michoacán, por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. La población además pidió la renuncia del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y en muestra de su rechazo causaron destrozos en el Palacio de Gobierno.
El alcalde de Uruapan fue asesinado a balazos durante un evento el Día de Muertos, el 1.° de noviembre, pese a que contaba con protección oficial desde diciembre del año pasado. De acuerdo con el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, Rodríguez determinó que su seguridad inmediata estuviera a cargo de la policía municipal y no de la Guardia Nacional.
Trevilla compartió ayer en la conferencia de prensa matutina que la misión de la Guardia Nacional en estos casos es proporcionar «seguridad periférica», es decir, vigilancia en los alrededores del funcionario. Sin embargo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que al tratarse de un evento público no hubo registros ni filtraciones. Sin embargo, afirmó que el asesinato está vinculado con el crimen organizado.
Varios habitantes en la marcha gritaban «¡justicia!» y «¡Uruapan se levantó!». Otros manifestantes cargaban pancartas que decían «México está de luto».
En Morelia, decenas de personas protestaron y acusaron la inacción del gobernador Bedolla.
«¡Carlos no murió! ¡Bedolla lo mató!», gritaron varios mientras marchaban en el centro histórico de la ciudad. Algunos ingresaron al Palacio de Gobierno del estado en esa ciudad, donde causaron destrozos.
La policía informó ocho detenidos, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aunque dijo que hubo una manifestación pacífica, aseguró que no estaba de acuerdo con el «grupo muy provocador», que irrumpió las instalaciones del palacio.
La mandataria prometió cero impunidades para el asesinato del alcalde y adelantó que investigarán a las personas que entraron en el palacio.
«Hay quien pide, como ocurrió con la guerra contra el narco, la militarización y la guerra, eso no funcionó, es más, fue lo que llevó a la situación de violencia en Michoacán. Contrario a la guerra al narco, lo nuestro son las cero impunidades, la justicia y la atención a las causas», sostuvo.







